15 de septiembre de 2019
15.09.2019
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Dos rojas desarman al Celta ante el Granada

El conjunto celeste jugó más de una hora con dos jugadores menos por las expulsiones de Jorge Sáenz y Fran Beltrán – Germán y Herrera, goleadores andaluces – Los vigueses tiraron de orgullo para recortar distancias hasta el último segundo

15.09.2019 | 18:15

El fútbol en Balaídos se terminó a los diez minutos de partido. Los que tardó el colegiado Prieto Iglesias en comenzar su carrusel de expulsiones y condenar al Celta frente al Granada. Dos rojas directas, la primera muy desafortunada y la segunda bastante rigurosa, impidieron a los celestes luchar por el triunfo. El árbitro navarro aplicó la versión más estricta del reglamento en un pisotón de Jorge Sáenz a la altura del tendón de Aquiles de Soldado y en un choque de Fran Beltrán con Montoro. Corría el minuto 28 y los vigueses jugaban con nueve. Con más de una hora por delante, un Celta iracundo se enfrentaba a un equipo en amplia superioridad numérica y a su propio nerviosismo. Los de Escribá hicieron todo lo posible para mantener el orden, pero la situación estaba muy de cara para el Granada, que marcó a balón parado antes del descanso y sentenció el partido justo después. Pero a pesar de todas las adversidades, los celestes rescataron todo el orgullo que les quedaba en el pecho para terminar el encuentro en campo contrario.

Las 18.259 personas que esta tarde acudieron a Balaídos, apurando el café y dejando a medias la celebración del mundial de España de baloncesto, tenían muchas ganas de ver un gran partido. Las buenas sensaciones que había transmitido el equipo de Fran Escribá en sus últimos partidos ha generado sensación de expectación en la afición. Todos quieren ver en acción al nuevo Celta de la 'Operación Retorno'. Pero este domingo no pudo ser porque el partido dejó de ser un partido muy pronto. Minutos después del primer acercamiento de los locales con un remate alto de Brais tras una dejada de Aspas; Jorge Sáenz, en su debut en Primera, tuvo la mala fortuna de ser víctima de la última modificación del reglamento. Sin intención alguna, pisó a Roberto Soldado en el tendón de Aquiles a los diez minutos. Una entrada que la temporada pasada no sería ni amarilla, pero que este curso y tras el chivatazo del VAR, terminó en roja directa.



Brais Méndez fue el primer damnificado. Escribá necesitó rehacer su defensa e introdujo a Araújo en lugar del mosense. Pero lo que el técnico celeste tampoco preveía era la segunda expulsión, 18 minutos después de la primera. Antes de cumplirse la media hora, Fran Beltrán impactó con el lateral de su bota izquierda contra la tibia de Montoro en una acción en la que ambos futbolistas fueron fuerte a por el balón y el centrocampista madrileño vio la roja directa. Una vez más, el VAR instó a Prieto Iglesias a revisar la jugada en la pantalla.

El público de Balaídos y los jugadores del Celta no cabían dentro de sí mismos con tal enfado. De poco servirían las protestas de los celestes más que para engrosar su tarjetero, con amarillas para Mina y Denis. A partir de la expulsión de Beltrán, el Granada jugó a placer, como si lo que quedase de partido fuese un simple entrenamiento. Los vigueses intentaron tapar todos los espacios posibles, con Denis como pivote junto a Lobotka y Aspas con Mina basculando para las ayudas defensivas. Pero era imposible que los vigueses, con dos hombres menos, tapasen todas las vías de fuga. Rubén Blanco evitó el gol en dos acercamientos de Machís y Puertas, pero el Granada consiguió adelantarse en el quinto minuto de descuento del primer tiempo a balón parado. Germán, en el segundo palo y en el area pequeña, cabeceó la pelota al fondo de la red.

Al Celta solo le quedaba encomendarse a la épica, a su genuino sentimiento de 'afouteza', pero era un imposible. Al poco de reanudarse el choque, Yangel Herrera conectó un chupinazo que se coló por la escuadra de la portería local. El Granada ya no haría más sangre. Después de que Soldado fallase un cabezazo muy claro, se ordenó atrás y el Celta se estiró todo lo que le permitieron las piernas de los nueve futbolistas que le quedaban sobre el verde. Los arreones de Aidoo y de Aspas levantaron al público de sus asientos, que terminó reconociendo el arrojo de sus jugadores, que no se rindieron en ningún momento e intentaron acortar distancias hasta que el colegiado señaló el final. Los vigueses se quedan con cuatro puntos en mitad de la tabla. Deberán hacer borrón y cuenta nueva para emezar a preparar el duelo del próximo sábado en el Wanda contra el Atlético, sin los sancionados Sáenz y Beltrán, pero probablemente con los recuperados Okay y Rafinha.

Ficha técnica:

Celta: Rubén; Hugo Mallo, Jorge Sáenz, Aidoo, Olaza; Lobotka, Beltrán, Brais Méndez (Araujo, min. 15), Denis Suárez (Sisto, min. 77); Iago Aspas, Santi Mina (Pape, min 59).

Granada: Rui Silva; Víctor Díaz, Duarte, Germán, Quini; Montoro, Yangel Herrera; Puertas, Vico (Carlos Fernández, min. 45), Machís (Azeez, min. 88); Soldado (Vadillo, min. 65).

Goles: 0-1, m.51+: Germán. 0-2, M.58: Herrera.

Árbitro: Prieto Iglesias (comité navarro). Expulsó con tarjeta roja directa a los jugadores del Celta Jorge Sáenz en el minuto 10 y Fran Beltrán en el 28. Amonestó a Santi Mina, Denis Suárez, Hugo Mallo y Araújo, por parte del Celta; y a Germán y Víctor Díaz, por el Granada.

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 18.259 espectadores.


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