Gerard Romero, periodista de RAC1, asegura que el Celta está intentando el fichaje de Rafinha en estas últimas horas de mercado. La operación, en lo que referente al traspaso, se situaría entorno a los diez millones de euros (al centrocampista le queda una sola temporada de contrato y no renovará), que el Celta desembolsaría en dos plazos. El Celta nunca tuvo a Rafinha en sus planes durante el verano. Consideraba inviable la operación. Pero la situación podría haber variado, aunque no hay confirmación por parte de fuentes oficiales.

Es una situación en la que el Celta vuelve a coincidir con el Valencia, socio en el caso del intercambio entre Maxi y Santi Mina y rival en el fichaje de Denis Suárez, que el club levantino descartó. Lo que también ha sucedido con Rafinha. "El club me ha comunicado que no ha autorizado ni le da el visto bueno a la incorporación de Rafinha ni cedido", revelaba ayer Marcelino en rueda de prensa. El entrenador valencianista aseguraba respecto a una postura que el entorno de la entidad achaca directamente a su propietario, Peter Lim: "Me puedo sentir como cualquier persona a la que se le dice una cosa y luego se modifica. He respetado las decisiones de la propiedad. Nosotros creíamos que necesitábamos un jugador centrocampista ofensivo y polivalente, lo considerábamos una necesidad. Esto procede de final de la temporada pasada. Desde este punto de vista consideramos que era importante para el equipo traer un futbolista de estas características. Si se ha potenciado poco o mucho el equipo, nosotros queríamos potenciarlo para seguir creciendo. Tenemos una dificultad importante para acceder al cuarto puesto. Hay equipos como Athletic, Real Sociedad, Betis... que se han reforzado y no disputan competición europea y nosotros jugados cuatro competiciones. La plantilla creo que se queda un poco corta".

El destino inmediato de Rafinha también pareció relacionado de algún modo con la convulsa operación que involucra a Neymar. Rafinha, de hecho, está desempeñando una de las posiciones del tridente de ataque ante la plaga de bajas que el equipo azulgrana (Messi, Luis Suárez, Dembelé) sufre en esa zona. Y en esa montaña rusa constante, los últimos comentarios apuntan a que Neymar se queda en el PSG. Rafinha, de momento, aprovecha la oportunidad. Ha sido titular en los tres primeros partidos ligueros y con especial aprovechamiento ante el Betis. Pero también ha sido sustituido en los tres y sabe que independientemente de lo que suceda con su compatriota del PSG, su destino es el banquillo.

Esa es la grieta que supuestamente habría aprovechado el Celta, aunque la operación se antoja muy complicada a nivel financiero; no tanto por el coste del traspaso como por la elevada ficha de Rafinha, en relación a las magnitudes célticas. Las próximas horas revelarán si el hijo de Mazinho forma parte de la Operación Retorno (por su pasado sentimental y su militancia en la temporada 2013-2014; nunca perteneció a las categorías inferiores del Celta, sino a las del Ureca) o si es un comentario sin sustancia.