El West Ham no arroja la toalla en su intento por hacerse con los servicios de Maxi Gómez. Emisarios del club inglés llegaron a Vigo hoy tras viajar en un avión privado con la intención de llevarse al delantero uruguayo y torpedear el acuerdo que el Celta había cerrado el día anterior con el Valencia y por el que recibiría a Santi Mina, 14,5 millones, 1,5 millones en variables y la cesión de Jorge Sáenz por dos temporadas.

El Celta no tiene intención de negociar con el West Ham que tendría la posibilidad de depositar los cincuenta millones de la cláusula de rescisión para llevarse a un futbolista al que le ofrecen un gran contrato, superior al que percibiría en Valencia. Porque cualquier otra posibilidad complicaría la llegada de Mina y la cesión de Sáenz al Celta. De ahí que en Vigo se aferren al acuerdo cerrado con el Valencia y no quieran entrar en negociación con los londinenses.

El West Ham tendrá que resolver si está en disposición de pagar los 50 millones de la cláusula. Eso dejaría al Celta y al Valencia sin margen alguno de maniobra y haría inútil el trato al que han llegado ambos clubes. El escenario sería completamente diferente. Mientras tanto, Maxi y sus agentes alientan al West Ham convencidos de que podrían conseguir mejores condiciones.