13 de mayo de 2019
13.05.2019

Emociones a flor de piel de tres celtistas que plasmaron en vídeo su desplazamiento a San Mamés

Tito, Goico y Pablo pasaron en unas horas de la Ilusión, el domingo de madrugada cuando partieron de Vigo hacia Bilbao, a las lágrimas, tras completarse la penúltima jornada de Liga

13.05.2019 | 18:00
Tres celtistas y un destino: la salvación | El viaje. // M. Clavero

Jacinto -más conocido por Tito-, Alberto -en su caso, Goico- y su hijo Pablo, de 13 años, estaban convencidos de que su viaje a Bilbao sería inolvidable. Celtistas desde la cuna, y socios de Río Alto, emprendieron travesía a la capital vizcaína para ver en directo la certificación de la permanencia del Celta en Primera División, casi seguros de que ésta se iba a producir en San Mamés. Su desplazamiento sería especial no sólo por la importancia del partido, también porque grabarían para FARO su aventura, que arrancó a las seis y media de la madrugada desde el barrio vigués de Coia.

Viaje rodado, reencuentros con viejos amigos, confraternización con la afición rival y un ambiente propicio que recordaba, aunque en menor escala, a las últimas citas de Balaídos, con una afición volcada. Pero empezó el partido, y en 15 minutos todo se fue al traste. Dos goles del Athetic tiraron por tierra la ilusión y la euforia de 500 celtistas que, sin embargo, no dejaron de animar a los suyos, siempre con el oído puesto en lo que estaba ocurriendo en Girona, rival directo de los vigueses por la salvación. Decepción, nervios y un último suspiro de alivio también sintieron nuestros testigos de excepción, que presenciaron un giro de guión inesperado para el Celta. Un desenlace que convirtió la tensión en alegría, para unos, y en lágrimas, para otros.

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