Ya lo dijo el periodista González Campos, de Meta-Antena de Galicia, un periódico semanal que su dueño, Don Eugenio González de Haz, también dueño de Radio Vigo, editaba, con gran coste y mucho trabajo para engrandecer aún más a su querido Celtiña. Y donde yo también hice mis "pinitos" como cronista deportivo de aquellos partidos que jugábamos en el entrañable y viejo Balaidos: "Padrón es personaje fácil al periodista. Contesta a las preguntas con sencillez y nunca pone pegas. Y menos adquiere pose a lo figura, cuando el profesional, bloc y pluma, se apresta a la interviú".

Esto ocurría hace 60 años, en un trabajo de aquel periodista, González Campos, que titulaba: "Ayer y hoy del deporte". El cual me hizo recordar, con gran cariño y nostalgia, el magnífico reportaje que nos hizo a mí y a Rubén Blanco en Faro de Vigo el jueves 17 de enero de 2019 el buen periodista deportivo J. Conde. En aquella entrevista de Antena Deportiva, el portero del pasado era Lilo, el guardameta que más tiempo defendió la portería céltica, desde su fundación en 1923, hasta el 1939, año en que se retiró del fútbol.

Manuel Rodríguez Pazó, más conocido deportivamente como "Lilo", contaba por este entonces con 59 años, medía 1,85 y pesaba 85 kilos. Cuando tiene 20 años llega al Celta, al que abandona, con 39 años cuando deja el fútbol. Empezó jugando en el Comercial, del que pasó al Fortuna al retirarse Ruiz, el "León de Bouzas". Al fusionarse el Fortuna con el Sporting Unión Vigo, ingresó en el Celta con los jugadores de la fusión, en el cual fue su titular y ascendió a Primera División. Juega tres años en el Celta sin cobrar nada, ya que en 1926 fue cuando empezaron a percibir, si había dinero, 150 pesetas cada jugador. Excepto Pasarín que cobraba 1.000 pesetas, las que le llevaban Polo y Lilo a Pontevedra, donde vivía y trabajaba el defensa olímpico. Como se hacía siempre con los jugadores que se retiraban, se le dio un partido de homenaje para agradecerle los servicios prestados al club. El partido homenaje que se le hizo a Lilo fue contra el Athletic de Bilbao, por el que el guardameta céltico recibió 7.500 pesetas, habiéndole perdonado el club bilbaíno, de sus gastos, 1.500 pesetas.

En esta entrevista se le pregunta a Lilo, el cual conocí personalmente: "¿Quién fue el mejor guardameta de todos los tiempo en España?". Y como ya era costumbre, la respuesta del exguardameta céltico fue: "El gran maestro Zamora. Te puedo asegurar que hasta hoy no ha nacido ni creo que nazca un portero como él". Luego, a esta pregunta, el bueno de aquel periodista le hizo la siguiente: "Después de la guerra, ¿cuál fue el mejor del Celta?": "Padrón, tanto que yo creo, de corregirle algún defecto que tiene de no salir de los palos y emplear un poco los puños, debido a su juventud, que sería el portero de la selección nacional para los próximos campeonatos mundiales de Chile. Otro formidable portero fue Simón".

Esto, dicho por el siempre recordado Lilo, hizo que lo desempolvara de mis recuerdos el bueno de J.Conde, con su reportaje:"Pasado y presente de la portería del Celta", que en Faro de Vigo nos dedicó, sesenta años después, a mí y a Rubén Blanco, donde ahora yo hacía del guardameta veterano céltico y Rubén de la promesa que es y continuará siendo para enmarcar en la historia del Celta, que fue el portero que más partidos jugó defendiendo la meta céltica.

Después de esto, lo dicho Rubén, yo no fui a Chile, porque ello no estaba en la calidad que yo tenía, o si bien la tenia, como portero del Celta,ser internacional, y otras cosas más, en fútbol está en manos de un seleccionador, que primero tiene que hacer jugar a los jugadores del Real Madrid y Barcelona, y luego a los demás como comparsas. Al igual que tú no llegarás a ser el mejor si no sabes aprovechar las enseñanzas de un mundo, del ayer, en el cual no crees. Por lo que te recuerdo: "El diablo siempre sabe más por viejo que por diablo".