El Celta Zorka ha cumplido el objetivo que se había fijado hace un año, cuando cayó en la final de la temporada pasada ante el Valencia. En aquel momento, el equipo prometió trabajar duro para poder llegar de nuevo a la final, y lo han conseguido. Evidentemente queda el mal sabor de boca de haber tenido en la mano el cruce más asequible, pues son evidentes las diferencias entre el rival de esta tarde, el Campus Promete, y el ISE CB Almería, rival del Ciudad de Los Adelantados, eliminatoria de la otra semifinal. Pero como no se puede dar marcha atrás, ahora toca volver a hacer lo más difícil y ganar el partido de esta tarde.

Cristina Cantero, entrenadora del Celta Zorka, resumía perfectamente el partido de ayer en una frase, "lo vimos hecho muy pronto", Y es que al comienzo del tercer cuarto, el equipo vigués mandaba en el marcador por diecinueve puntos, y la verdad es que era difícil pensar que la cosa no estaba hecha.

El equipo vigués había comenzado a remolque, fallón en el juego ofensivo y tratando de centrarse en defensa. De hecho, en los primeros minutos, Cristina Cantero tuvo que solicitar un tiempo muerto para cortar la racha madrileña, que se había puesto con una ligera ventaja en el marcador. El equipo vigués se dio cuenta de que el éxito pasaba por volver a centrarse en defensa, y a partir fue donde el equipo comenzó a crecer. Eso y el acierto de Anne Senosian desde la línea de 6,75, que le permitió al Celta Zorka recortar la desventaja y ponerse por delante en el marcador.

Ese buen juego se prolongó en el segundo cuarto. Leganés era capaz de mover el balón con fluidez en ataque, mientras que el defensa tenían problemas para frenar a Raquel Carrera y Elo Edeferioka, que ganaban el juego interior y se encontraban muy cómodas. Poco a poco las diferencias comenzaban a ensancharse a medida que se acercaba el final del segundo cuarto, alcanzando el Celta Zorka los trece puntos de diferencia a su favor cuando el marcador electrónico indicaba el camino del vestuario para recuperar fuerzas.

Las cosas no comenzaron mal tras el descanso, con un cuadro vigués que llegaba a tener hasta diecinueve puntos de ventaja. Fue un momento clave del partido, pues posiblemente el equipo se descentró al pensar que tenían la victoria en el bolsillo y había que dosificar fuerzas para la gran final. Además, Leganés dio un paso al frente con una mayor intensidad en el trabajo ofensivo, sin que los colegiados cortaran sus acciones. En la pista estaban dos equipos con dinámicas muy diferentes. El Celta Zorka había ido de más a menos y las jugadoras ya no tenían la confianza ni de los primeros minutos ni de los encuentros anteriores, mientras que Leganés fue todo lo contrario, creciendo con el paso de los minutos al ver la posibilidad de llevarse la victoria.

Los últimos diez minutos de juego comenzaron con ventaja viguesa por nueve punto, 58-49, pero a pesar de esa diferencia no había buenas sensaciones. El equipo vigués no estaba centrado y las madrileñas se dieron cuenta de ello, logrando darle la vuelta al marcador. Se pusieron por delante, pero a pesar de que la diferencia no era grande, el equipo céltico no fue capaz de darle la vuelta.

Campus Promete

El Celta Zorka se jugará estar tarde, a partir de las 19 horas, el ascenso de categoría. Toda la temporada a una carta ante uno de los rivales más fuertes del campeonato, el Campus Promete. El equipo riojano cuenta con siete jugadoras extranjeras de una plantilla de once, en donde destaca una vieja conocida de la afición viguesa, Ylenia Manzanares. No cabe duda de que es un partido tremendamente complicado, pero ya se vio la temporada pasada en Valencia, que por mucho que las cosas estén en contra, de este equipo se puede esperar todo.