Rubén Blanco comentaba al final del encuentro que "ha sido un partido loco, y me voy fastidiado con el 3-3. Creo que a nosotros un empate, dentro de lo malo, nos hace bueno el 3-2 conseguido ante el Villarreal. El encuentro ha sido una verdadera montaña rusa, pero es una pena irnos sólo con un punto poque ponerse 0-2 jugando fuera de casa es muy complicado".

El arquero destacaba que "en frío, y analizado el encuentro, quizás el empate es justo. El punto de esta noche en Huesca hay que hacerlo bueno ganando el fin de semana en casa".

Rubén Blanco hablaba de esa última oportunidad del Huesca y que pudo suponer la derrota. Por fortuna, Enric Gallego marraba un gol hecho en el 93: "Fue una jugada rápida, donde nos cogieron la espalda. Yo intento tapar el remate todo lo rápido que puedo pero por fortuna el esférico ha salido fuera". Era inevitable también la referencia a Aspas: "En Vigo ya sabemos bien lo que es Iago, y lo que representa. Cuando él está, el equipo da un salto de calidad".

El meta dijo que "ya sabíamos que Huesca era un campo muy complicado. El público aprieta mucho, ellos meten muchos centros, y en cuanto pasa algo, la grada aprieta mucho. En caliente, piensas que yendo 0-2 has tirado un punto por la borda, pero en frío quizás se puede pensar que el empate es justo. Lo haremos bueno ganando el fin de semana en Balaídos". Blanco resaltaba que "no perder siempre es importante", y preguntado por el estado de Brais Méndez comentaba que "a Brais le van a tener que hacer pruebas, pero no tiene buena pinta. Es una pena, porque está haciendo un gran año para él"