09 de febrero de 2019
09.02.2019
null
Getafe31Celta

El Celta cae ante el Getafe con polémica arbitral y regresan las dudas

► Los de Cardoso comenzaron ganando a los dos minutos, pero los madrileños empataron con un penalti muy dudoso
► Maxi Gómez fue expulsado tras protestarle al colegiado, González Fuertes
► Aspas ha vuelto a jugar, pero no ha tenido tiempo de demostrar

09.02.2019 | 15:52

El Celta vuelve a la senda de la derrota, 3-1 ante el Getafe a domicilio. Se le ponía el partido de cara con un gol tempranero de Néstor Araújo de cabeza tras una jugada a balón parado botada por Brais Méndez -el más rápido del Celta en LaLiga desde febrero del 2007: Baiano ante Osasuna-. Era el minuto 2 y todo seguía la tónica del choque ante el Sevilla, pero los madrileños le dieron la vuelta al electrónico. El encuentro ha estado marcado por la polémica y por un balón regalado de Rubén Blanco que noqueó por completo a los vigueses.


Las dudas vuelven a salir, parecían defenestradas tras la victoria de la semana pasada ante el tercer clasificado, pero hoy han regresado, y de la peor manera posible. La única buena noticia del encuentro ha sido la vuelta de Iago Aspas a los terrenos de juego tras 5 jornadas ausente (Athletic, Rayo Vallecano, Valencia, Valladolid y Sevilla) por una lesión en el gemelo de su pierna derecha. Con todo, el moañés solo tuvo 25 minutos para intentarlo, sin éxito -es el único equipo de primera división, junto con el Villarreal, que todavía se le resiste-, aunque nadie le ha quitado el Zarra -10 goles a su favor-. La nota negativa, la expulsión de Maxi Gómez por protestar tras doble tarjeta amarilla. Habrá que esperar a ver qué dirime el Comité de Competición para conocer la sanción del uruguayo, pieza clave para el Celta en ataque.

Se adelantaba el Celta


Otro gol de estrategia -ya suponen 6 de los últimos 7 tantos- ilusionaba al Celta cuando muchos aficionados todavía ni se habían sentado, pero ahí se acabó todo. A excepción de un gol anulado a Hugo Mallo por fuera de juego, previa revisión en el VAR, el Celta se vio superado por la polémica arbitral.

La pena máxima señalada de Mallo a Arambarri quizás no fue suficiente como para pitar tal castigo -ni siquiera fue revisada por el videoarbitraje-, un empujón muy de fútbol sin más mientras el balón caía dentro del área; Maxi tampoco lo entendió así y se fue a los vestuarios antes de tiempo, error del ariete. Mata transformaría desde los 11 metros. A partir de ese momento, cada acción arbitral iba acompañada de dudas. Poco después, una jugada trenzada por los locales la remacharía Jorge Molina para adelantarse en el marcador, el golpe letal. El tercero supuso la gota que colmó el vaso de los despropósitos: el portero céltico, Rubén Blanco, recibe el cuero y, al intentarle golpear de primeras, se la regala al autor del penal para que este rematase a placer. 

Sigue la maldición de la escuadra celeste ante el Getafe: solo 1 victoria en los últimos 7 enfrentamientos -1-1 en la ida-.

El Celta se coloca así como 16º con 24 puntos, ya no caerá esta semana en puestos de descenso tras la derrota del Rayo Vallecano ante el Espanyol esta misma tarde -2-1, con remontada incluida-. El próximo escollo, el Levante, duelo que se disputará el próximo sábado a las 13.00 horas en Balaídos. 

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook