10 de diciembre de 2018
10.12.2018

No hay dos sin tres

El Celta afronta ante el Leganés el segundo intento este curso de encadenar el tercer triunfo - El último triplete, con Unzué

10.12.2018 | 02:15
Víctor Ruiz salta agarrando a Maxi Gómez, en Villarreal. // LOF

La igualdad con la que transcurre LaLiga esta temporada concede importantes dividendos en la clasificación general a los equipos que encadenan victorias. El Celta ha sumado dos triunfos consecutivos en las últimas jornadas, tras superar al Huesca (2-0) y al Villarreal (2-3), y ya puede mejorar las perspectivas y fijarse más en los puestos europeos que en los del descenso.

El triunfo obtenido el sábado en el Estadio de la Cerámica ha llevado al conjunto celeste hasta la mitad de la tabla clasificatoria. Con 20 puntos acumulados en quince jornadas, el Celta se sitúa a dos de la sexta plaza, a la espera del resultado del partido de esta noche en San Mamés entre el Athletic Club de Bilbao y el Girona.

El descenso ya les queda a nueve puntos a los célticos, que el viernes ante el Leganés (Balaídos, 21 horas) disponen de la segunda oportunidad en lo que va de curso para sumar la tercera victoria consecutiva. Fallaron en el primer intento, con Mohamed en el banquillo, tras superar al Levante (1-2) y al Atlético de Madrid (2-0). En la siguiente jornada no pudieron ganar en Girona (3-2).

Entonces, el Celta jugaba a impulsos, sin un plan predeterminado. Ahora, Cardoso intenta imponer un estilo basado en la posesión y en la asociación, que se acomoda mejor a las características de su plantilla. La actuación ante el Villarreal abre la puerta a la esperanza para cambiar una irregular tendencia que mantuvo al conjunto celeste en la parte baja de la clasificación.

En una liga tan competitiva como la española resulta cada vez más complicado encadenar resultados positivos. Incluso lo padecen el Real Madrid y el Barcelona. Al Celta se le presenta otra oportunidad de sumar nueve puntos seguidos. El Leganés, próximo rival, cuenta con tres puntos menos que los célticos y viene de empatar en casa con el Getafe, en el derbi del sur de Madrid, después de dar la sorpresa en Valladolid con una victoria contundente (2-4).

Si los de Miguel Cardoso ganan el viernes en Balaídos, igualarían la marca del equipo de Unzué. Con el técnico navarro, los célticos consiguieron tres triunfos seguidos, a mitad de temporada: frente al Levante (0-1), la Real Sociedad (1-2) y el Betis (3-2). La racha se rompió en la visita al Alavés (2-1). Esa misma frecuencia de partidos ganados la obtuvo el equipo de Berizzo en el curso 2016-17. Fue en el arranque de la última temporada del técnico argentino en Vigo. Los célticos ganaron en la quinta jornada al Sporting de Gijón (2-1), sorprendieron al Espanyol en Cornellá-El Prat (0-2) y dieron la sorpresa en Balaídos ante el Barcelona, que entonces era líder, (4-3). En la siguiente jornada, el equipo vigués sufrió un duro correctivo en el Estadio de la Cerámica (5-0).

En sus tres años al frente del conjunto celeste, Berizzo no pudo repetir una frecuencia tan amplia de buenos resultados en LaLiga. Sí lo consiguió su antecesor en el cargo, Luis Enrique Martínez, que en la recta final de su única temporada en Vigo consiguió una racha de cuatro triunfos. Comenzó en Almería (2-4), en la trigésimo cuarta jornada. El Valladolid cayó por goleada en Balaídos (4-1). Después siguió otro triunfo a domicilio: 0-2 a Osasuna en El Sadar. Y durante la siguiente jornada llegó la más valiosa de las alegrías de esta racha con el triunfo ante al Real Madrid (2-0). Ese buen momento se rompió en Mestalla (2-0), en el cierre de LaLiga y el adiós de Luis Enrique a Vigo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook