10 de diciembre de 2018
10.12.2018

Cardoso reactiva al Celta con la cantera

El técnico luso da un nuevo aire al equipo titular celeste con la inclusión de Rubén y Costas y la consolidación de un gran Brais Méndez - El mosense lidera la nueva hornada del once con cuatro goles y cinco asistencias

10.12.2018 | 02:15
Mallo y Aspas celebran uno de los cuatro goles del Celta al Eibar en Balaídos en presencia de Brais. // R. Grobas

La llegada del Miguel Cardoso al banquillo de Balaídos ha dado un nuevo impulso a la cantera en el equipo titular del Celta. El entrenador portugués ha reactivado el once celeste con savia nueva, dando entrada a futbolistas que habían tenido muy escaso protagonismo con Antonio Mohamed, como Rubén Blanco y David Costas, y ha consolidado definitivamente a Brais Méndez como uno de los hombres de referencia del once. El versátil centrocampista mosense lidera la nueva hornada de A Madroa a golpe de goles y asistencias y se confirma como uno de los pesos pesados de la casa en el equipo tipo, junto a Iago Aspas y Hugo Mallo.

El protagonismo de la cantera celeste se mantiene esta temporada en el 45,4 del equipo habitual (5 de 11) con el que acabó el pasado curso con Juan Carlos Unzué, cuyo principal legado fue precisamente el de dar la alternativa al centrocampista mosense. Brais completa un triángulo mágico de la cantera junto al Hugo Mallo (el capitán, con 315 encuentros con la casaca celeste a sus espaldas) y Iago Aspas, la estrella y el goleador del equipo y aspirante este curso al Pichichi de LaLiga después de conquistar el Trofeo Zarra (que lidera también con comodidad también este año) en las dos últimas campañas.

Brais debutó el pasado curso frente al Getafe, brilló luego en el empate firmado en el Camp Nou y fue ganando influencia con el paso de los partidos hasta convertirse en un hombre importante para Unzué, que lo puso como ejemplo de profesionalidad en contraposición a Emre Mor, un chico de su misma edad por quien el Celta pagó casi 14 millones y a quien el mosense ha dejado atrás hace ya bastantes meses. Brais concluyó el pasado curso con 936 minutos sobre el campo y aportó un gol (que valió el empate en San Mamés) y una asistencia (a Aspas en el triunfo en casa ante el Betis) al balance ofensivo celeste.

La llegada al banquillo de Balaídos de Antonio Mohamed, pero sobre todo los fichajes incorporados para reforzar el medio campo y el frente de ataque suponían todo un desafío que el canterano ha asumido sin pestañear, con actuaciones que le han valido la llamada de la selección española absoluta. El predecesor de Miguel Cardoso le fue dando paulatinamente responsabilidad hasta alzarse con la titularidad, pero ha sido con el técnico portugués, que lo ha utilizado desde el inicio en todos los partidos, con el que Brais se ha consolidado como una pieza casi irremplazable del actual Celta. Y lo ha hecho con humildad, a golpe de talento, goles y asistencias. Brais suma 873 minutos en la Liga (casi tantos como toda la pasada temporada) y ha aportado cuatro tantos y cinco pases de gol. Solo Iago Aspas y Maxi Gómez mejoran sus números.

Gracias a Brais, la aportación goleadora de la cantera ha crecido notablemente esta temporada. Quince de los veintiocho goles marcados por el Celta, el 53,57 por ciento, llevan la firma de A Madroa. Aspas lleva diez, Brais suma cuatro y Mallo uno. Y a ello hay que sumar diez asistencias: cinco el mosense (que ya lidera este apartado en el equipo por delante de Maxi), tres el marinense y dos el moañés.

La hora de Costas

La presencia de la cantera en el once se mantiene esta temporada también en la defensa, a pesar de la marcha de Jonny Otto, uno de los referentes del equipo en los últimos años que actualmente juega cedido por el Atlético de Madrid en Wolverhampton Wanderers y que el pasado verano abandonó el Celta con 221 encuentros oficiales a sus espaldas con la casaca celeste. La plaza del lateral vigués en la defensa céltica ha sido cubierta con Cardoso por el defensa central redondelano David Costas, a quien Luis Enrique dio la alternativa hace ya cinco temporadas, pero que no había vuelto a tener continuidad tras de la marcha del preparador asturiano .

El zaguero redondelano fue relegado por Berizzo al banquillo y tras sufrir varias cesiones a clubes de Segunda (Mallorca, Oviedo y el pasado curso en el Barcelona B) en los que curtirse con minutos, fue recuperado el pasado verano con el visto bueno de Antonio Mohamed. Costas asumió entonces desafío de competir con zagueros más experimentados (Cabral, Roncaglia) en una línea reforzada con dos internacionales (Néstor Araújo y Júnior Alonso) que lo situaron como el quinto defensa central en el orden de preferencias del técnico argentino.

Pese al fracaso de las distintas combinaciones defensivas empleadas por Mohamed, su situación de marginalidad no cambió hasta la llegada al banquillo de Miguel Cardoso, el primer entrenador que ha dado a David Costas la oportunidad de tener algo de continuidad desde Luis Enrique. Y el redondelano ha respondido mejorando su rendimiento en cada partido.

Otra de las decisiones que el preparador luso ha tomado con respecto a la cantera atañe a la portería, donde Rubén Blanco ha relevado a Sergio Álvarez. Nada nuevo, ya que el catoirense y el mosense se han ido relevando en la titularidad en los últimos años sin que uno haya destacado de forma concluyente sobre el otro. Se trata, por tanto, de un cambio de piezas de la cantera en una posición muy competida y en la que la continuidad del mosense se ha visto menguada por las lesiones.

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