La anécdota del Celta de Vigo - Las Palmas tuvo como protagonista a un debutante, el delantero de Erik Expósito, que anotó el gol del conjunto canario en su estreno como profesional en Primera División. La cosa no habría tenido mucho más jugo de no ser porque el atacante tinerfeño es bisnieto de Graciliano Luis, un canario que ha pasado a los anales del Celta por ser el autor del primer gol que se marcó en Balaídos, el 30 de diciembre de 1928, en la goleada del equipo celeste al Real Irún (6-0). Fue su primer y única temporada en el Celta.

Aunque en el bando contrario, Erik Expósito ha emulado a su bisabuelo casi 90 años después en su primera comparecencia en el coliseo vigués. Pero más que haber seguido los pasos de su antepasado, el canterano de Las Palmas lamentó tras el choque la derrota de su equipo. "El gol recuerda muchas cosas, pero el sabor es agridulce porque no nos llevamos el triunfo", declaró el chico a Bein Sports.