05 de septiembre de 2017
05.09.2017

El café de Maurice

El excéltico convenció a Pape para irse a Lyon y no a Londres

05.09.2017 | 01:44
El emocionado adiós de Pape Cheikh. // J. Conde

Mauricio Pochettino daba por hecho que Pape Cheikh acabaría fichando por el Tohenham Hotspur. Su club había avanzado mucho en las negociaciones con el representante del jugador y parecía cuestión de días que el hispano-senegalés acabaría en Londres. Pero el destino del centrocampista del Celta cambió inesperadamente de rumbo. El Olympique de Lyon se había fijado también en el internacional sub-19 con España y estaba dispuesto a presentar batalla por su contratación. Pape firmó finalmente por el equipo francés, que deja en la caja del Celta 10 millones de euros, más cuatro en viariables y un 15 por ciento en una futura venta.

El equipo de Lyon recurrió al excéltico Florian Maurice para intentar arrebatarle al Tottenham el fichaje de Pape Cheikh. El exdelantero del Olympique de Marsella y que jugó en el Celta en la temporada 2001-02, llamó al representante de Pape para invitarle a tomar un café, simplemente, después de advertirle que la negociación con el Tottenham estaba encarrilada.

Maurice, que trabaja como comentarista de la televisión del equipo de Lyon, se salió con la suya. Viajó a Vigo, se tomó ese café y logró convencer a Pape y a su representante de que firmase por el Olympique. El entrenador del conjunto galo, Bruno Genesio, se involucró en la tarea de hablar con el joven centrocampista, al igual que el presidente Jean-Michel Aulas.

"Es un joven al que seguían otro grandes clubes europeos. Tenía otras ofertas. Es polivalente y puede evolucionar en varias posiciones del centro del campo: él solo por delante de la defensa o acompañado por otro jugador", manifestó Genesio en la presentación del ya excéltico.

Ayer, Pape regresó a Vigo para despedirse del club y de la afición. "En el 2013 llegué al Celta [al juvenil, procedente del Montañeros] y el tiempo ha pasado volando. Soñaba con el fútbol y tenía muchas ilusiones. Me he sentido como en casa porque aquí me han cuidado mucho. El Celta lo significa todo para mí porque me ha dado la vida. Ya lo he dicho muchas veces: el Celta es mi casa y ojalá algún día pueda retirarme aquí. Me llevo a este club y a esta ciudad en mi corazón. Seguiré al Celta desde Lyon como un celtista más, gracias por todo. Hala Celta", dijo Pape ante la prensa, en una comparecencia entrecortada por la emoción. Después se fue al césped de Balaídos, donde mostró el carnet de socio del Celta. Pape, como antes Aspas, Krohn-Dehli o Augusto Fernández, decidió despedirse del Celta y el celtismo en persona. "Así se despide un fuera de serie, un futbolista humilde y un trabajador nato", escribió en su cuenta de Twitter el excéltico Antón de Vicente, ahora en el Coruxo.

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