10 de marzo de 2017
10.03.2017

Claudio Beauvue, el rematador puro que le faltaba al Celta

El delantero celeste es puro instinto: no necesita más que un toque para marcar

10.03.2017 | 18:25
Beauvue marcado por Granqvist. // José Lores

La reaparición de Claudio Beauvue despliega todavía más el abanico ofensivo del Celta. Con la irrupción del delantero caribeño Eduardo Berizzo gana una solución diferente para la banda derecha y también para la punta de ataque. El guadalupeño, al que ayer le bastaron diez minutos para marcar de cabeza el gol de la victoria ante el Krasnodar (2-1), es el único jugador celeste que aúna una capacidad innata para el remate al primer toque y versatilidad para jugar por la banda derecha.

Una grave lesión impidió al celtismo disfrutar de Beauvue tras su llegada al Celta en el mercado invernal. La rotura de su tendón de Aquiles en un partido ante el Betis en abril de 2016 mantuvo al futbolista apartado de los terrenos de juego durante diez meses. Durante el poco tiempo que Berizzo pudo disponer del guadalupeño, lo situó siempre por el costado diestro. A pesar de que en el Guingamp de la liga francesa se destapó como un goleador letal jugando como 'nueve', su fichaje por el Lyon y su posterior llegada a Vigo le obligaron a adaptarse a la banda derecha. Gracias a su velocidad y a su capacidad de mantener su presencia en el área, el guadalupeño siguió siendo un jugador útil. Sus registros goleadores bajaron, pero su aportación siguió siendo significativa.




Sin embargo, el 'Toto' Berizzo le dio la oportunidad ayer de jugar de delantero centro ante el Krasnodar y Beauvue la aprovechó. El ariete convirtió en un golazo un magnífico dentro de Hugo Mallo desde la banda derecha. Aceleró, le ganó la posición en el primer palo a su defensor, saltó y giró el cuello en un escorzo imposible para alojar el balón en la escuadra contraria. Un remate imposible para el portero ruso.

Fue el segundo tanto del guadalupeño con la camiseta del Celta. El anterior lo había marcado ante el Sevilla. Otro remate de primeras después de atacar el primer palo. Beauvue no necesita más toques para ser decisivo. No le hace falta pensar. Es instinto. A diferencia de los otros arietes del Celta, puede definir con garantías y en un abrir y cerrar de ojos de cabeza o con ambas piernas. Con la elástica celeste a punto estuvo de marcar en el Camp Nou el que habría sido uno de los mejores goles de la temporada, cazando a bote pronto un cambio de banda de Guidetti que le cayó en el lateral del área. Aquella tarde Bravo, guardameta del Barça, evitó con los puños que el derechazo de volea de Beauvue subiese al marcador.

Eduardo Berizzo gana una mayor riqueza táctica con Beauvue. El argentino podría añadir al delantero caribeño a la nómina de atacantes con más presencia en sus onces (Aspas, Gudietti, Bongonda y Sisto). El exfutbolista del Guingamp y del Lyon puede jugar por la derecha para dejar a Aspas o a Guidetti en punta o podría ser la referencia en la punta de ataque como ya lo había sido en Francia. Sea como sea, el Celta sale ganando.
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