El gasto en calefacción se lleva casi la mitad del consumo energético de las viviendas españolas. Por ello, tomar medidas para aligerar la factura sin perder el confort en el hogar se convierte en necesario con la llegada de las bajas temperaturas.

Desde Foncalor, la asociación de empresas instaladoras de la provincia de Pontevedra, proponen diversas pautas para ahorrar en calefacción sin tener que renunciar a mantener una temperatura adecuada en el interior de nuestra casa:

-Establecer una temperatura adecuada de confort. Las instalaciones de calefacción se manejan con el termostato de ambiente, por lo que se debe contar con uno. Subir la temperatura un grado o dos más de lo necesario puede suponer un buen susto en la factura. En este sentido, 21 ºC es la temperatura media que la mayoría establece en su vivienda.

-Programar el horario de la calefacción. Si el termostato de ambiente es programable, se convierte en una buena herramienta de ahorro. No tiene ningún sentido calentar tu casa cuando no hay nadie en ella; es más eficiente programar el encendido para que la temperatura haya subido cuando se esté a punto de llegar.

-Revisar la instalación. Se puede contratar un servicio de mantenimiento anual -obligatorio en las instalaciones centralizadas- o contar con un instalador autorizado de confianza. Revisando la instalación de calefacción a principio de temporada garantiza que su eficiencia sea máxima.

-Purgar los radiadores. Es un paso fundamental en la revisión de principio de temporada. Cada año aparece algo de aire en el interior de los radiadores; el aire es aislante, así que una burbuja situada en un emisor reducirá considerablemente su desempeño. Puede que se tengan purgadores automáticos o bien una pequeña tuerca que se puede aflojar para dejar salir el aire. Se aconseja no dejar apenas que el agua brote, ya que no es conveniente tener que reponerla en el circuito.

-Mejorar el aislamiento de la vivienda. La función de la calefacción es aportar constantemente un calor que la vivienda casa se empeña en dejar escapar. Por ello, la única medida que se puede tomar para reducir la demanda energética es aislar mejor la vivienda. Mejorar las paredes con aislamientos modernos es una opción compleja puesto que requiere una obra de importancia. Sin embargo, las ventanas son más sencillas de reformar y cuentan con enorme importancia para limitar las pérdidas.

Si en la comunidad de vecinos se cuenta con una instalación centralizada, se aconseja preguntarle al mantenedor qué tipo de medidas se pueden tomar, ya que en algunas ocasiones, realizar una gran reforma no tiene porque ser la única solución. Al contrario, mejoras en la regulación del funcionamiento, reparto de gastos mediante contadores, sustitución de materiales, equipos y aparatos por otros similares pero más modernos y más eficientes, son medidas más económicas.

-Comprobar la caldera. Todavía existe un gran parque de calderas murales individuales de tiro natural (atmosféricas), que son aquellas que se apagan si detectan que la evacuación de los productos de la combustión no es adecuada, para lo cual el conducto debe ser lo más liso y recto posible. De todas formas, actualmente ya está prohibido instalar este tipo de calderas, ya que se considera que su desempeño es pobre y ciertamente peligroso. Por lo tanto, si se cuenta con una así, hay que ponerle fecha límite.

-Revisar la seguridad de la instalación. La seguridad debe ser el aspecto más importante a conseguir. Si la instalación es de gas, tiene que pasar una revisión cada cinco años. Si se cuenta con un almacenamiento de combustible, gasóleo, pellets o gas propano, hay que seguir las indicaciones facilitadas por el suministrador.

Mención aparte merecen las ventilaciones obligatorias de los aparatos e instalaciones a gas, las rejillas, que en ningún caso se deben taponar o bloquear con ningún elemento, ni parcialmente. En caso de fuga ocasional de gas, o formación de atmósfera peligrosa de monóxido de carbono las ventilaciones son un inmejorable elemento de seguridad.

-Instalar sonda exterior, no cubrir los radiadores, mejorar el termostato e instalar contadores. La calefacción es un gasto que se realiza hora a hora, día a día. Simples pautas que pueden parecer de poca importancia la cobran cuando se alargan durante un periodo largo de tiempo. Si se cuenta con una caldera de condensación o se va a instalar, no hay que olvidar la sonda exterior, que tiene un precio de alrededor de 30 euros y permite ahorros del 3% anual. Aproximadamente lo mismo cuesta un termostato programable. Por otra parte, instalar contadores que repartan los costes entre vecinos es una medida cuyo ahorro puede alcanzar el 20%.

-Comprobar las ofertas del mercado energético. Las medidas de liberalización del mercado energético tienen por objeto fomentar la competencia y conseguir un menor coste para los usuarios. Así, el mercado eléctrico o el de gas natural cuentan con muchas entidades comercializadoras que ofertan descuentos de captación de nuevos clientes. Del mismo modo, los combustibles sólidos o líquidos pueden sufrir variaciones de precio entre suministradores.

-Cambiar la caldera por una más eficiente. En Vigo, el gas natural es la energía más utilizada. Si la caldera cuenta con más de 15 años ,es buen momento para empezar a buscar ofertas. En este sentido, la más recomendable es la de condensación, que permite ahorros de hasta un 20%.

Profesionales de confianza

"La mejor garantía de ahorro es dejarse aconsejar por un profesional de confianza, un instalador autorizado a quien pueda trasladarle sus dudas y que haga tanto su instalación como el mantenimiento de la misma", afirman desde Foncalor.

En este sentido, la asociación entiende la defensa del consumidor final como un objetivo estratégico, poniendo a su disposición, a través de su web www.foncalor.org, un listado de empresas habilitadas por la Consellería de Industria y un servicio de atención de quejas y sugerencias.

Las empresas integrantes siguen rigurosos procesos de formación y exigencia profesional, lo que les permite estar al dia en nuevas tecnologías y atención al cliente.