Que la tarta de Santiago es uno de los postres más típicos y aclamados de Galicia no es ningún secreto. Aunque sea ofrecida a todos los peregrinos que se adentran por la zona vieja al final del Camino, es habitual que se venda más allá de Compostela.

Sin embargo, una establecimiento situado en el coruñés barrio de Monelos decidió sustituir la tradicional figura de la cruz de Santiago o la fachada del Obradoiro por una más local. La silueta de la Torre de Hércules protagoniza el bizcocho.

Hay quien apunta a un nuevo caso de "apropiación cultural" aplicado a la gastronomía, mientras que algunos coruñeses señalan a antiguas rencillas por la capitalidad autonómica como causa de la nueva receta.

Hace más de una década, el manjar entró en el registro de Indicación Geográfica Protegida, lo que garantiza su origen, calidad y características.