Aunque sea una costumbre americana, el «truco o trato» se ha extendido poco a poco por nuestro país. Todos los supermercados ofertan gran variedad de chuches de Halloween que hacen las delicias de los más pequeños.

Este año, con unos niveles de incidencia de coronavirus muy controlados, lo más seguro es que muchos los niños que se disfrazarán monstruosamente para conseguir las codiciadas chucherías.

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Así que lo mejor es, tal y como advierten desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), extremar las precauciones para que el «trato» no nos juegue una mala pasada.

Y es que «cualquier golosina puede contener algunos de los alérgenos más comunes como son la leche, frutos secos o huevos, y su consumo pueden provocar una reacción alérgica más o menos grave», advierten los expertos.

Los síntomas más habituales cuando se tiene alergia a un alimento son los picores, la aparición de ronchas o habones en la piel, la hinchazón de labios, vómitos, diarreas o síntomas respiratorios.

En los casos más graves se puede producir incluso una anafilaxia que podría llegar a ser mortal.

Recomendaciones para evitar ‘sustos’

Así que, si lo que queremos es no llevarnos más sustos de la cuenta este Halloween, debemos atender a las recomendaciones que propone el Comité de Alergia de Alimentos de la SEAIC.

A este decálogo, la Sociedad Española de Alergología le añade tres recomendaciones más que este año no debemos olvidar en ningún caso: utilizar en todo momento mascarilla y el gel hidroalcohólico de desinfección durante el «truco o trato», y, por supuesto, guardar siempre la distancia de seguridad.