Vilagarcía
Así será la obra de O Con: una zanja de un metro y tablestacas para regular el paso del agua
El macroproyecto de saneamiento de Vilagarcía entra en su recta final con la conexión del margen derecho de la red con el tanque de tormentas

Estado del lecho del O Con durante la mañana de este miércoles, con el terreno ya levantado. / Iñaki Abella
El gran proyecto de saneamiento que ejecuta Augas de Galicia en Vilagarcía entra en su recta final con la conexión de la red de alcantarillado que baja por el margen derecho del río de O Con con el tanque de tormentas situado del lado izquierdo. Estos trabajos obligarán a excavar una zanja de un metro de profundidad en el lecho del río, y se prolongarán aproximadamente durante un mes.
En ese tiempo, habrá cambios en el tráfico para acceder a la parte posterior de la plaza de abastos, y media docena de vendedores ambulantes deberán reubicarse temporalmente en la plazoleta posterior al mercado de la verdura.
La conexión del sector derecho del saneamiento (mirando hacia el mar) con el tanque de tormentas es una de las partes más complejas del gran proyecto de la Xunta. En un primer momento, los técnicos habían barajado la posibilidad de llevar la tubería bajo un túnel perforado bajo el lecho del río, pero esta alternativa se descartó finalmente porque existía el temor de que la cabeza de la tuneladora quedase atascada con las cables que se instalaron cuando se hizo el tanque de tormentas.

Trabajos en tierra del lado derecho del río. / Iñaki Abella
La opción que se ha escogido finalmente es realizar el cruce a cielo abierto. El director de obra, David Hernáez, explica que se va a realizar una zanja convencional en el lecho del río, de lado a lado, y de un metro de profundidad. Será ahí donde vaya el nuevo colector, de un metro de diámetro. Posteriormente, la zanja se tapará.
Anular los dos bombeos
El saneamiento en el entorno del río de O Con consta en la actualidad de dos sectores: uno baja por el margen derecho del río, y otro por el izquierdo. Los colectores de ambos lados terminan en sendos bombeos, desde donde se impulsa el agua hasta un punto común y, de ahí, se envía a la depuradora de aguas residuales de Ferrazo.
Lo que se pretende ahora es eliminar esa duplicidad de bombeos, de modo que el agua que baja por el margen derecho sea desviada al tanque de tormentas y, desde ahí, se bombearía hasta la EDAR.
Esta es la razón por la que ahora hay que perforar el río, para conectar con un tubo los tres colectores del saneamiento que bajan por la derecha al tanque de tormentas de la izquierda.

El tráfico se desvía estos días por un paso entre los dos edificios del mercado. / Iñaki Abella
David Hernáez explica que una de las mayores complejidades de esta obra es que hay que hacerla cuando la marea esté baja. Por ello, solo se podrá trabajar a unas horas determinadas cada día, y los turnos de trabajo irán variando jornada a jornada, dependiendo del horario de las mareas. Además, ha habido que esperar a finales del verano para realizar la obra, al ser el momento en el que el río baja con menos agua.
En todo caso, para que el caudal del río no interfiera en la obra, se clavarán de forma transversal al curso de O Con unas pantallas de contención (tablestacas) para regular el paso del agua solo por los lados o por donde no se esté trabajando en ese momento. Asimismo, habrá un sistema de bombeo para que el agua del río no se estanque a consecuencia de las tablestacas metálicas.
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