Interceptado de madrugada en O Grove un cargamento de almeja y berberecho de contrabando procedente de Portugal
Los más de 400 kilos de bivalvos decomisados estaban siendo trasladados a una conocida depuradora de moluscos
La intención de los compradores era incorporar ese producto ilegal a los canales de distribución gallegos
Guardia Civil y guardapescas de la cofradía San Martiño desplegaron la operación en una calle del centro de la localidad arousana

La mercancía intervenida y el conductor que la transportaba desde Portugal a O Grove. / FdV

Las mafias del furtivismo que operan en Galicia han sufrido un nuevo revés la pasada madrugada, esta vez en pleno centro de O Grove. La Guardia Civil interceptó una furgoneta isotérmica en cuyo interior se trasladaban más de cuatrocientos kilogramos de bivalvo ilegal que estaba siendo trasladado a una conocida depuradora de moluscos para su posterior introducción en los canales de distribución.
Los hechos tuvieron lugar al filo de las dos de la madrugada en la calle de Luis Antonio Mestre, y todo indica que el destino final de la mercancía incautada era un centro de depuración y expedición asentado en el entorno del barrio de Rons.
El producto de contrabando manejado en esta ocasión era almeja babosa, almeja japónica y berberecho, todo ello puesto a buen recaudo en las instalaciones de la lonja de contratación de pescados y mariscos grovense.

La cantidad más abundante correspondía al berberecho. / FdV
Fue allí donde se procedió a su pesaje y fue requerida la presencia de Gardacostas de Galicia y de los servicios veterinarios de la Xunta. Eran 249 kilos de berberecho y dos partidas, de 78 y 107 kilos de peso, correspondientes a almeja babosa y japónica, todo ello introducido en sacos.
Se hizo por medio de los guardapescas de la cofradía mancomunada de San Martiño, con sede en O Grove y socios de esta localidad, Sanxenxo, Poio, Ribadumia y Cambados.
Los vigilantes de este pósito, que llevan tiempo empleándose a fondo contra los piratas que operan en la ría de Arousa, y que recientemente protagonizaron espectaculares operativos en los que se decomisaron tanto bivalvos como de una planeadora y todo tipo de útiles ilegales empleados para el marisqueo, se encargaron de comprobar que el producto portugués interceptado carecía de documentación acreditativa.

Parte de la almeja interceptada. / FdV
No había ni rastro de trazabilidad, no se conocía su origen, ni dónde fue extraído, ni a quién pertenecía, ni a quién iba a ser entregado…. En resumen, que era mercancía completamente ilegal, de ahí que fuera decomisada y puesta en custodia a la espera de proceder a su destrucción.
Este procedimiento supone un gasto extra, pero es un paso que se hace necesario adoptar, dado que al desconocerse la procedencia del producto y el estado sanitario de las aguas en la zona en la que creció, no se sabe si está afectado por biotoxinas o cualquier sustancia que no permite su consumo.
De ahí que no exista la posibilidad de entregarlo a comedores sociales, como tampoco es viable resembrarlo en bancos marisqueros gallegos, que son dos prácticas que sí se emplean con la mayor parte de las partidas de pescados y mariscos ilegales intervenidas en las operaciones contra los piratas de las rías que se llevan a cabo en la comunidad a diario.

La mercancía fue puesta bajo custodia en la lonja de contratación grovense. / FdV
Como FARO DE VIGO ya explicó en otras ocasiones, la escasez de marisco en Galicia hace que se hayan disparado las importaciones de almeja y berberecho portugués.
Normalmente se hace dentro de la más absoluta legalidad y se trata, por tanto, de importaciones que gozan de todas las garantías y permisos necesarios en materia de transporte y legislación sanitaria.
Contratan al chófer
Pero otras veces, esa compra-venta se realiza de manera clandestina, y es tal el nivel de organización al que llegan las mafias del furtivismo que algunos vendedores y compradores contratan conductores para trasladar los vehículos con mercancía ilegal sin que tengan vinculación alguna con ella ni con las empresas implicadas. En ocasiones ni siquiera saben qué tipo de mercancía transportan.

A veces los conductores desconocen las características del producto que transportan. / FdV
«Cogen furgonetas de alquiler o viejos vehículos de segunda mano, contratan al conductor y le piden que entregue la mercancía en un lugar determinado y que vuelva a casa, pero no le dan más explicaciones y no siempre sabe si lo que lleva son bivalvos legales o ilegales», explican diferentes miembros de las fuerzas de seguridad y los servicios dedicados a la lucha contra el furtivismo en Galicia.
En esta ocasión parece que horas después de que se realizara el decomiso, y con el marisco ya bajo custodia en la lonja, el conductor de la furgoneta quiso entregar una supuesta guía de transporte que le habían enviado con la que respaldar la supuesta legalidad de los bivalvos. Pero ya no servía de nada, e incluso hay dudas de que fuera verdadera.
A lo largo de la mañana la Guardia Civil confirmó estos hechos detallando que fueron agentes de O Grove los que hicieron el decomiso de «434 kilos de marisco que eran transportados en una furgoneta isotérmica sin que, en el momento de la inspección, se pudiera acreditar documentalmente la trazabilidad de la mercancía». Fueron, exactamente, 249 kilos de berberecho, 107 de almeja babosa y 78 kilos de almeja japónica.

Uno de los pesajes. / FdV
«En el momento de la intervención, el conductor no disponía de la documentación necesaria que permitiera acreditar la trazabilidad y procedencia de los productos transportados», insiste el instituto armado. Y si bien «posteriormente, el conductor facilitó las correspondientes guías, en las que figuraba como destinataria de la mercancía una empresa de O Grove, la falta de acreditación documental de la trazabilidad en el momento del control, propició el decomiso preventivo de la totalidad del marisco».
En la benemérita quieren hacer constar que «esta actuación se enmarca en los controles que realiza la Guardia Civil para garantizar que los productos procedentes de la pesca y el marisqueo que son transportados y destinados a su comercialización cumplen con los requisitos establecidos en materia de documentación, identificación, origen y trazabilidad, contribuyendo así a garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los recursos marinos».
Para terminar destacando que los hechos descritos «podrían ser constitutivos de una infracción grave en materia de comercialización de productos pesqueros, conforme al artículo 103.1.d) de la Ley 3/2001, de 26 de marzo, de Pesca Marítima del Estado, que tipifica como infracción grave el transporte de productos pesqueros sin la correspondiente documentación exigida por la legislación vigente».
Eso sin olvicar que «el artículo 77 de la citada ley establece la obligación de que los productos pesqueros estén correctamente identificados durante todo el proceso de comercialización, mientras que el artículo 78 exige que pueda disponerse de información cierta y objetiva sobre su origen y características».
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