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Acuicultura

El parón de Francia ralentiza las descargas de mejillón tras un verano intenso, a la espera de que Italia e industria vuelvan a tirar del carro

El sector bateeiro afronta un mes de transición, con escasas ventas

Los franceses redujeron sus pedidos a mediados de agosto y las conserveras están abastecidas

Los bateeiros gallegos, a medio gas y a la espera de que Italia venga al rescate

Manuel Méndez

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

En jornadas como la de hoy hay puertos en los que se aprecia un importante volumen de descargas de mejillón. Algo que suele suceder los domingos y que, a estas alturas del año, se reduce a solo un puñado de municipios. Y es que la actual es una época floja, toda vez que los franceses pararon casi en seco sus pedidos a mediados de agosto.

Circunstancia que se sumó al gran volumen de mejillón descargado para las conserveras y cocederos en julio, lo que hizo que ahora las industrias estén sobradamente abastecidas y también frenen sus pedidos, a la espera de retomar la actividad a finales de septiembre o principios de octubre. Que son, precisamente, las fechas que se barajan para que comience la campaña de Italia.

El sector acuicultor gallego afronta, por tanto, un mes de transición y escasas ventas, las cuales confían en disparar si los productores italianos siguen arrastrando la mortandad de mejillón comercial e incluso de cría (semilla) que arrastran este verano como consecuencia de la elevada temperatura del agua en el Mediterráneo.

En definitiva, que «Francia paró los pedidos después de sus vacaciones, que allí terminan sobre el 15 de agosto, Italia aún no empezará a pedir mejillón hasta dentro de un mes y los cocederos están también parados», insistían esta mañana diferentes productores gallegos mientras descargaban sacos de mejillón (para el mercado de fresco) y barcadas (para industria).

«Cuando comenzó la campaña después del episodio tóxico de primavera y tantos meses de desabastecimiento a causa de las biotoxinas y los temporales del invierno, cuando el mejillón entró en carne se dispararon los pedidos, de ahí que los cocederos funcionaran tan bien en julio», explican acuicultores de Vilanova y O Grove.

«Ahora no solo es que las industrias estén abastecidas, sino que tienen a la gente de vacaciones, de ahí que se estén tomando las cosas con calma y no vayan a empezar a realizar pedidos importantes hasta dentro de un mes», añaden otros mejilloneros.

Entre los consultados, algunos remarcan que «septiembre y octubre no suelen ser buenos meses», para añadir que «otros años las ventas a Francia se extendían hasta finales de agosto, pero esta vez prácticamente desaparecieron desde el día 15».

En relación con esto, en el sector explican que «en algunos puertos se vieron colas a lo largo de julio de hasta 85 barcos esperando para descargar barcadas para los cocederos, lo cual puede dar una idea de lo bien que se trabajó, pero ahora esas descargas son casi testimoniales».

Por lo demás, decir que en la actualidad únicamente están cerrados por presencia de biotoxinas los dos polígonos bateeiros de Sada, en Ares-Betanzos, y el de Camariñas. Esto quiere decir que hay medio centenar aptos para la extracción y venta, casi la mitad de ellos en Arousa, una docena en la ría de Vigo, los ocho de Pontevedra, el de Baiona y los cuatro de Muros-Noia.

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