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Aventura

Solo en el mar durante ocho meses: Matthew Wright sale de A Illa rumbo al sur

Un médico australiano dará la vuelta al mundo en un velero, sin escalas ni ayuda exterior

Matthew Wright, a bordo del "Agitator", poco después de su salida.

Matthew Wright, a bordo del "Agitator", poco después de su salida. / Noe Parga

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A Illa

Matthew Wright ya está en alta mar. Un poco antes de las 12 del mediodía de este domingo partió del muelle de O Xufre, en A Illa, acompañado por una treintena de embarcaciones, desde el galeón «O Rei do Mar», hasta goletas clásicas e incluso alguna zódiac. Sobre las 16.30 horas estaba saliendo de la ría de Arousa por Sálvora. Dentro de unos ocho meses, si todo sale bien, volverá a entrar en A Illa, tras haber circunnavegado el globo en solitario, sin escalas y sin ayuda.

Wright es un médico de urgencias australiano, de 56 años, casado y con tres hijos. Es un viajero empedernido: ha vivido en Cuba, en las Islas Salomón, en Papua Nueva Guinea... Hace cinco años llegó a A Illa con su barco, y se enamoró del pueblo.

Hacía años que Matthew Wright le daba vueltas en la cabeza a un proyecto tan apasionante como peligroso: dar la vuelta al mundo en un velero, en solitario y sin asistencia, recorriendo la llamada «ruta de los cabos», y cruzando algunos de los mares más hostiles del planeta. Esa experiencia arrancó este domingo.

Las embarcaciones pasan junto al faro de Punta Cabalo.

Las embarcaciones pasan junto al faro de Punta Cabalo. / Noe Parga

Decenas de personas se acercaron al muelle de O Xufre para despedir al navegante. El primer teniente de alcalde de A Illa, Manuel Suárez, cuenta que Wright atendió a todos los que se acercaron a hablar con él con exquisita amabilidad, pero que era evidente que estaba deseando empezar su aventura de una vez. Tanto es así que ni siquiera fue capaz de esperar a mediodía, que era cuando estaba prevista la salida, y la salva de 21 cañonazos que anunciaban su partida sonaron un cuarto de hora antes de lo previsto.

La experiencia que tiene por delante es de las más extremas a las que puede enfrentarse un ser humano. A bordo del «Agitator», durante los ocho próximos meses navegará en solitario, sin ninguna ayuda y en un velero de poco más de once metros de eslora. Durante semanas, se enfrentará a olas gigantes que en algunos casos pueden llegar a los 15 metros, y a temperaturas próximas al punto de congelación. Pero no todos los peligros estarán en el exterior.

El navegante se enfrentará a grandes olas, fuertes vientos y a la soledad y el cansancio extremos

Él mismo deberá librar una batalla consigo mismo, ya que el aislamiento absoluto en el que vivirá hasta finales de abril, la falta de sueño acumulada (un patrón duerme a intervalos de 20 a 40 minutos) y la exposición a un riesgo vital casi constante son también retos a los que deberá enfrentarse.

Entre los patrocinadores de esta experiencia se encuentran la Escola de Vela Tradicional de la asociación Dorna y el Concello de A Illa. El apoyo institucional del Ayuntamiento al proyecto de Wright se debe, por una parte, a que la travesía de Wright casa muy bien con la cultura y la historia marinera de A Illa; y, por otro lado, a que puede ayudar a posicionar esta localidad en el mercado del turismo náutico gracias a la enorme publicidad que durante los próximos meses tendrá la experiencia del médico australiano en los medios de comunicación convencionales e internet.

Eso sí, Manuel Suárez advierte de que aunque A Illa es un lugar que atrae mucho a los navegantes, «necesitamos más servicios y amarres». Por ello, insiste en que uno de sus proyectos es crear una marina para la náutica tradicional y la recreativa.

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