Marisqueo
Estudian si la contaminación bacteriana o química causa mortandad en el marisco
La investigación se inició en 2024, participando en ella las cofradías de OGrove y Vilanova, lugares en los que se han realizado muestreos de agua y arena

Mariscadoras de Vilanova trabajando en As Sinas antes del paro. / Noe Parga
Es uno de los proyectos incluidos dentro de Redemar y trata de establecer la calidad del medio marino litoral y su efecto sobre el marisqueo. Calimar, nombre con el que se desarrolla la iniciativa, es un proyecto en el que trabaja la Universidade de Santiago de Compostela, iniciado en 2024 y que se extenderá hasta 2028 para determinar si, tras las mortandades sufridas en las rías pueden encontrarse elementos químicos, patológicos o bacteriológicos.
Las cofradías elegidas para los muestreos que se han venido realizando en este tiempo y que todavía no han arrojado datos concluyentes, han sido las de Vilanova y O Grove, a las que hay que sumar Aguiño, A Pobra y Andán-Hío, así como la colaboración de la federación Galega de Confrarías. El objetivo central del estudio, que están llevando a cabo investigadores de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) es descubrir si la contaminación química o microbiana puede estar implicada en la caída de la producción de moluscos bivalvos en el litoral. Para ello han ido recogiendo muestras en dos zonas diferentes de cada cofradía, eligiendo un arenal productivo y otro improductivo con el que ir comparando resultados que puedan ayudar a echar luz sobre esta situación, y lo que es más importante para las cofradías, comenzar a trabajar en posibles iniciativas que sirvan para reducir los efectos de esa contaminación, si es que existe, a fin de proteger la producción de bivalvos por la importancia económica que tienen para los mariscadores y los propios pósitos.
El estudio ha estado trabajando en la elaboración de un mapa sobre los contaminantes químicos y agentes microbianos de riesgo conocidos, así como tratando de localizar otros agentes emergentes con riesgo potencial sobre las poblaciones de marisco. Aunque todavía no se ha podido determinar, la intención era identificar si puede existir una asociación entre la presencia de estos elementos en el agua o en la arena y las caídas de producción en las rías de Arousa y Pontevedra o en los territorio que gestiona cualquiera de los pósitos participantes en la investigación. Estos cinco pósitos se seleccionaron por su proximidad o no a puntos de riesgo potencial.
Sin embargo, desde el principio quedó claro para los responsables de los pósitos que, para poder establecer una relación causa-efecto entre los elementos químicos o bacteriológicos con la mortandad, era necesario prolongar en el tiempo este tipo de estudios y ampliar sus objetivos a fin de que resulte una investigación mucho más completa y con posibilidades de ofrecer soluciones para aquellos entornos en los que se detecte presencia de estas problemáticas.
Es más, la iniciativa nació con el objetivo de ser el germen para una estrategia de vigilancia permanente y de proyectos futuros que permitan encontrar las causas y diseñar las soluciones a los problemas de producción que atenazan al sector marisquero en los últimos años, donde se ha registrado una caída bastante importante de las toneladas de marisco que se extraen de las playas. De hecho, la última mortandad importante registrada se debió a las riadas del pasado invierno, una situación que está provocando que varias cofradías se encuentren al borde del colapso económico al haberse quedado prácticamente sin ingresos por el cese de actividad o por el acogimiento de las mariscadoras al convenio con la Consellería do Mar.
Aunque los resultados están todavía por descubrirse, para lo que se ha alargado hasta 2028 la investigación, son cinco claves las que buscan los investigadores de la USC que trabaja en esta iniciativa. La primera de las claves es descubrir qué contaminantes químicos pueden estar presentes en las áreas de cada una de las cinco cofradías participantes y, sobre todo, ver como evoluciona esa contaminación en el tiempo para tratar de paliar sus posibles efectos negativos sobre la producción,
La segunda es conocer si en esas localizaciones en las que se han realizado los muestreos existen agentes microbianos (bacterias, parásitos o virus) de riesgo conocidos, cual es su nivel de riesgo potencial y como van a evolucionar con el paso del tiempo. También se trata de descubrir qué agentes microbianos desconocidos emergentes pueden estar presentes en esas localizaciones y ver como evolucionan a lo largo del tiempo, así como analizar cual puede ser su nivel de riesgo.
Las dos últimas claves son saber si existe una relación entre la presencia de esos contaminantes y episodios de mortalidad o caída de la producción, así como estudiar el posible origen de esos elementos contaminantes, con vista puesta en la posibilidad de aplicar medidas correctoras que reduzcan este tipo de amenazas para la producción de la que viven los pósitos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Muere un septuagenario mientras se bañaba en una playa de O Grove
- El descenso de la venta de vino impide llegar a los 50 millones de kilos de uva en la DO Rías Baixas
- Gardacostas incauta un millar de artes ilegales, casi 300 kilos de pescado y marisco y otra embarcación
- Vilaxoán ya es la cuarta lonja más importante de Galicia en ventas de almeja y berberecho
- Denuncias cruzadas en el juzgado por la concesión del bar de la Aldea Labrega
- Los vecinos claman contra los vertidos y la maleza del río de O Con
- Una lección de ciencia y una tonelada de sardinas para despedir el Revenidas
- La Xunta plantea prorrogar hasta 2029 el Plan General de Explotación Marisquera para facilitar la recuperación de los bancos