O Grove
El Náutico de San Vicente vuelve a instalar una valla opaca para ocultar sus conciertos y reducir los problemas que causan
La masiva afluencia de clientes genera enormes molestias a los demás usuarios de la playa de A Barrosa y del paseo

El Náutico coloca una barrera «ciega» para que sus conciertos no se vean desde la playa de A Barrosa. / FdV

El local de copas y conciertos El Náutico, situado en la playa de A Barrosa (San Vicente de O Grove), ha decidido nuevamente tapiar la alambrada metálica que separa su recinto del arenal.
El establecimiento que dirige Miguel de la Cierva ha colocado ahora una especie de pared opaca con la que dificultar el visionado de los conciertos desde el exterior, lo cual es algo que ya hizo en ocasiones anteriores y no sirvió de mucho.
Según explican en este establecimiento hostelero a través de sus redes sociales, parece que lo hace para tratar de reducir los importantes problemas que causa la gran afluencia de clientes, tanto en lo referido a colapso en la red viaria como a saturación de la playa, del paseo y otros elementos de la zona.

Una imagen de hace seis años, cuando la playa se convertía en parte del local de copas. / FdV
Últimamente se habían reproducido las quejas de ciudadanos residentes en el entorno y bañistas, lo cual puede explicar la adopción de esta medida disuasoria ya en la segunda quincena de agosto.
Una decisión que viene a sumarse a otras acciones anteriores también tendentes a limitar o regular la afluencia, entre ellas el hecho de organizar conciertos «secretos», es decir, sin anunciar la presencia de artistas con tirón como Iván Ferreiro o Coque Malla, entre otros.
Esta vez la explicación que ofrece El Náutico de San Vicente cuando anuncia que «no se van a ver los conciertos desde la playa en lo que queda de mes» es que hay «una afluencia excesiva que molesta a vecinos y usuarios, pues en agosto ya hay bastantes visitantes a San Vicente».

Antiguamente no había separación alguna entre el local y la playa de A Barrosa. / FdV
Llega a decir que «tampoco habrá una escucha que valga la pena», aunque se antoja difícil conseguir que una valla tapada pueda impedir que el sonido salga de este recinto abierto hacia el exterior.
El Náutico realizó este anuncio esta misma tarde, recomendando a todos los que tuvieran entrada que acudieran «con la mayor antelación posible para aparcar bien» y no perderse el concierto. Para añadir que «no van a salir más entradas en taquilla en toda la temporada cuando no hay en la web».
Hace justamente seis años, en verano de 2020, El Náutico instaló otra valla opaca para evitar que sus conciertos fueran seguidos desde la playa de A Barrosa. La decisión había sido tomada a raíz de un incidente vivido entonces, cuando pasadas las seis de la tarde un gran número de personas, tanto bañistas como seguidores que carecían de entrada para asistir al concierto de Iván Ferreiro, decidieron agolparse en dicho arenal para seguir igualmente la actuación desde la arena, ya que el galpón en el que se desarrollan los conciertos está mirando al mar y todo cuando en él sucede puede verse con facilidad desde fuera.
La aglomeración fue tal que la Guardia Civil, que ya llevaba toda la tarde controlando el uso de mascarillas en las zonas de baño de la comarca, pues no hay que olvidar que entonces se vivía la pandemia del coronavirus, tuvo que intervenir para dispersar a la multitud y obligar a todos los asistentes a cumplir las medidas de seguridad.
Por cierto, que fue cuando el coronavirus hizo aparición cuando Miguel de la Cierva reforzó su idea de los «conciertos secretos», de ahí que aquel verano ya no anunciara previamente la identidad de los artistas o bandas que van a tocar. Era un modo de «esconder» El Náutico para evitar que el éxito acabara atenazándolo.

La Guardia Civil había llegado a intervenir durante la pandemia. / FdV
En 2020 De la Cierva llegó a pedir disculpas por lo sucedido con el concierto de Iván Ferreiro y su hermano Amaro y canceló una actuación posterior «debido a la aglomeración de gente fuera del recinto».
Al día siguiente el local apareció con una valla opaca que últimamente ya no existía y, como ahora, el empresario anunciaba que también trataría de «minimizar las condiciones de escucha desde fuera».
Suscríbete para seguir leyendo
- Rescatan a una mujer que quedó atrapada en un balcón cuando intentaba entrar a robar
- Investigan el destrozo de un cruceiro de Cambados: «Hay restos de pintura»
- La «Moreniña» de Asorey vuelve a mirar la ría de Arousa dos décadas después
- Casi 400 mariscadoras de Arousa se acogieron a la compensación excepcional por las riadas
- Circular dos personas o por la acera, las infracciones más comunes con patinete en Vilagarcía
- Un peatón herido tras ser atropellado por una moto en Vilagarcía
- Un nuevo incendio forestal vuelve a afectar a Rego de Alcalde
- La ampliación de la EDAR revisará el emisario marino roto estos días en Vilagarcía