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Cambados celebra con cultura, gastronomía y comercio

San Tomé convierte el mar en una fiesta de tradición y sabor

San Tomé despidió la tercera Festa Mariñeira con una asistencia que confirmó el crecimiento de una celebración ya asentada en Cambados. La gastronomía, la música, la artesanía y las propuestas infantiles llenaron el barrio, aunque el viento impidió completar el programa marítimo previsto con las embarcaciones tradicionales

La fiesta en San Tomé ofreció comida y diversión a partes iguales.

La fiesta en San Tomé ofreció comida y diversión a partes iguales. / Noe Parga

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Cambados

San Tomé volvió a mirar al mar para celebrar una fiesta nacida con la intención de reivindicar la identidad marinera de Cambados y que, en solo tres ediciones, ha logrado hacerse un hueco en el calendario estival de la villa. La segunda y última jornada reunió a numeroso público alrededor de una programación que combinó gastronomía, música, artesanía y entretenimiento para los más pequeños.

El balance realizado por el Concello fue muy positivo. Liso González, concejal de Ensino, Cultura e Patrimonio, considera que la respuesta obtenida confirma la evolución de la cita. «Queda claro que es un formato de fiesta que va a más. En esta tercera edición el evento dio un salto hacia adelante en todos los sentidos», señaló. El edil destacó especialmente la mayor afluencia registrada en San Tomé y aseguró que «se acercó mucha más gente que el año pasado. La verdad es que es para estar contentos».

Las cifras de la zona gastronómica ofrecieron otra prueba del crecimiento. Los puestos despacharon más raciones que en la edición anterior y ampliaron el abanico de propuestas para llegar a públicos diferentes. «Hubo mucha más venta que el año pasado», explicó González. La oferta permitió probar fideuá de almejas, ostras, mejillones y empanadas, además de bocadillos concebidos como una alternativa más sencilla para los niños.

En A Calzada el comercio tomó el protagonismo.

En A Calzada el comercio tomó el protagonismo. / Noe Parga

El carácter familiar fue uno de los rasgos dominantes de la Festa Mariñeira. Conciertos, degustaciones, puestos de artesanía y actividades infantiles mantuvieron animado el barrio. El Concello, Vela Tradicional Cambados y el Clube Mariño Salnés trabajaron conjuntamente para dar contenido náutico a la cita y mantener su vínculo con las tradiciones del litoral.

El tiempo, sin embargo, frustró buena parte de ese apartado. La intensidad del viento del norte y el estado del mar impidieron que numerosas embarcaciones llegasen a Cambados y obligaron a cancelar las actividades previstas con barcos tradicionales. «Hubo mucho norte y muchas de las embarcaciones que venían de otros puertos ya ni pudieron entrar», lamentó el concejal. La suspensión dejó en tierra a más de 70 tripulaciones que habían confirmado su intención de participar, una cifra que reflejaba la dimensión alcanzada por la convocatoria.

Las únicas experiencias marítimas pudieron realizarse durante la mañana del viernes, antes de que las condiciones se complicasen. El Chasula recorrió el frente litoral cambadés en una ruta que permitió observar la villa desde la ría. Después, Guimatur acercó al público el trabajo de las mariscadoras mediante una actividad divulgativa centrada en uno de los oficios que mejor explican la relación histórica de Cambados con el mar.

En paralelo, el paseo de A Calzada acoge la Feira do Comercio e do Mar, que continúa durante el domingo. Los visitantes pueden buscar oportunidades en textil, calzado y óptica mientras disfrutan de productos del mar. La feria extiende la fiesta por Cambados y reúne comercio local, gastronomía y una muy elevada participación.

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