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Infraestructura

La Valedora requiere informes a la Xunta ante las quejas sobre transporte público

La institución lo hace después de recibir denuncias sobre retrasos, ausencia de frecuencias y otras deficiencias del servicio

Estación de autobuses de Cambados

Estación de autobuses de Cambados / Pedro Mina

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O Salnés

Los problemas que se están registrando en la comarca de O Salnés con el transporte público han llamado la atención de la Valedora do Pobo, institución que ha solicitado a la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deporte información y documentación en referencia a las quejas que plasman los usuarios. Esa documentación tendría que estar en quince días en manos de la Valedora para comenzar a analizar cual es el problema que arrastra el transporte público en la comarca de O Salnés.

Esta demanda arranca de la queja de un usuario del transporte público que, el pasado 4 de agosto, en la línea que une O Grove con Pontevedra, vio como se quedaba en tierra al ir el autobús totalmente lleno. Eso provocó que tuviese que aguardar durante más de una hora al siguiente al no instalarse ningún tipo de refuerzo y no contar con un mayor número de frecuencias. Más allá de esa situación particular vivida ese día, el usuario planteaba a la Valedora una investigación sobre si la Xunta de Galicia, como administración responsable del servicio, «está ejerciendo adecuadamente su labor de supervisión sobre el cumplimiento de las condiciones de esta concesión, y que se valore instar a la revisión de las frecuencias y refuerzos disponibles en esta línea, dada la reiteración de incidencias de este tipo».

La queja de este usuario en lo referente a la falta de frecuencias, e incluso, a la ausencia de líneas que serían muy necesarias, no es precisamente aislada, sino que es una sensación que existe desde hace años en O Salnés, pese a renovaciones en las concesiones que se acometieron hace algunos años. Lo demuestra la propia memoria anual del Plan de Transporte Público de Galicia y, en especial, la última que se ha publicado donde se analiza el período del mes de julio de 2024 al de junio de 2025. En ella se recoge que el transporte público en la comarca ha crecido de forma muy importante, pero la sensación entre los usuarios de su funcionamiento es poco satisfactoria.

El índice de satisfacción global de los viajeros consultados entre 2024 y 2025 bajó un 10,4 por ciento con respecto al periodo anterior, y la probabilidad de recomendar el servicio a otras personas fue un 8,4 por ciento menor. Los retrasos de los autocares, la falta de conexiones entre pueblos o de horarios adecuados son las quejas más habituales de los usuarios, que en muchas ocasiones fueron respaldadas por los propios Ayuntamientos. En cualquier caso, los datos parecen avalar que todavía existe demanda de transporte público. En O Salnés operan siete concesiones distintas, entre las cuales suman 168 líneas, tras la pérdida de una a principios del verano pasado.

La mayoría de ellas (93) son líneas integradas o compartidas, una fórmula ideada por la Xunta de Galicia ideada para favorecer la movilidad en las zonas rurales o menos pobladas, y que consiste en permitir a los pasajeros generales viajar en los buses escolares. Los autocares hicieron más de 147.000 servicios, y recorrieron casi 2,4 millones de kilómetros, lo que equivaldría a unas 60 vueltas al mundo. En la comarca hay 1.918 paradas.

La situación del transporte público en la comarca es un problema que viene arrastrando la comarca más turística de Galicia desde siempre, sin que la Xunta, como responsable final de las líneas de transporte, ni los concellos, que son los principales interesados en que funcionen para dar un servicio óptimo a sus vecinos, hayan sido capaces de sacarlo adelante. Es cierto que hubo un tímido intento de la Mancomunidade de encontrar una solución hace ya algunos años, cuando todavía se encontraba en la presidencia del ente Gonzalo Durán, pero ese intento acabó ampliando la grieta política que existe en la comarca y no se alcanzó ninguna solución.

Lo cierto es que sigue siendo imposible moverse en transporte público a través de la comarca más turística de Galicia una deficiencia que no ha conseguido corregir ninguna iniciativa.

Las experiencias del Grobus y de Vilanova

Las limitaciones comarcales para diseñar un transporte público adecuado para todos los municipios ha llevado a algunos de ellos a buscar, bien a través de la iniciativa privada, bien a través de fondos públicos, propuestas que pudiesen satisfacer a los usuarios. En concreto dos son las experiencias que han tenido un importante éxito.

La primera de ellas se registró en Vilanova, donde hace más de una década, el alcalde, Gonzalo Durán, deciedió habilitar una furgoneta que recorriese las parroquias para llevar a quien lo necesitase al Hospital do Salnés o al casco urbano. La apuesta fue un éxito y se ha convertido en uno de los servicios mejor valorados del municipio, llegando a introducir un minibús para trasladar a un mayor número de usuarios. La propuesta no solo ha convencido a los usuarios de Vilanova, sino que personas de otros concellos limítrofes acostumbran a utilizar el microbús de Vilanova, sobre todo para llegar al Hospital do Salnés

La otra propuesta fue el Grobús, una línea circular rodeando O Grove, que se puso en marcha a través de un convenio entre la Xunta y la empresa Monbus en el año 2019. Este año, el serrvicio ha eestado funcionandpo con 24 paradas y hasta 13 viajes que se reparten entre el día y la noche.

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