Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lugar emblemático

El faro de Corrubedo precisa arreglos mientras su uso hotelero cayó en el limbo

El Puerto de Vilagarcía tiene que renovar la impermeabilización de la cubierta por filtraciones

Hace dos años que se extinguió la concesión fallida

Vista del faro de Corrubedo en una imagen de archivo.

Vista del faro de Corrubedo en una imagen de archivo. / INAKI ABELLA DIEGUEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vilagarcía

El Puerto de Vilagarcía ha contratado trabajos de impermeabilización de la cubierta del edificio principal del faro de Corrubedo, que presenta problemas de filtraciones que comprometen los equipamientos. Mientras, los planes de convertir las instalaciones en un hotel con encanto permanecen en stand by tras extinguirse la fallida concesión hace ya dos años.

La actuación forma parte de sus obligaciones para el mantenimiento de este complejo y señala en un informe que es necesario intervenir porque la actual impermeabilización de la cubierta plana transitable ha agotado su vida útil, debido al paso del tiempo y los agentes climáticos severos a los que está permanentemente sometida.

El faro en sí iba a ser la insignia de un proyecto a desarrollar principalmente en las instalaciones anexas que en su día fueron utilizadas como vivienda del farero y para otros servicios. Así, en 2018 se otorgó una concesión que permitía la explotación de un hotel, restaurante y cafetería, pero la empresa que resultó adjudicataria entró en concurso de acreedores y luego en fase de liquidación.

Aunque trascendió la existencia de otros interesados, sería precisa una nueva autorización, pues según el portal de transparencia de la Autoridade Portuaria y los anuncios en boletines oficiales, la inicial se declaró caducada en 2024. Antes de los 25 años de duración acordados.

El concesionario llegó a desembarcar en este lugar de Ribeira para ejecutar los trabajos, sin embargo, casi ni empezaron, pues según denunció en su día, se encontró con problemas burocráticos y por parte de las administraciones a la hora de poder continuar.

El caso es que va para la década desde que el gobierno central planteó la posibilidad de usos hoteleros en la propiedad, siguiendo el caso de otros faros y como una manera de revitalizar este espacio que ya de por sí es un lugar muy visitado de la costa barbanzana y que presenta un aspecto un tanto degradado por los años sin utilización de algunas dependencias.

El proyecto contemplaba crear 11 habitaciones entre el inmueble habitacional y el de la antigua sirena, además de un restaurante en el edificio del faro. Entre otras dotaciones como un salón social, una cafetería… Asimismo, la previsión era contratar a once personas y una inversión de algo más de 900.000 euros.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents