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Política municipal

Somos Ribadumia acusa al Concello de ocultar las analíticas de la piscina de la Pousada

El convenio señala que «todos los costes de puesta a punto, uso y mantenimiento van a cargo de Ribadumia»

Fachada de la Pousada de Ribadumia

Fachada de la Pousada de Ribadumia / INAKI ABELLA DIEGUEZ

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Ribadumia

Somos Ribadumia recibió esta semana una «supuesta» copia del convenio entre el Concello y la empresa Hotusa para el uso de las dependencias de la piscina de la Pousada, un documento que les despierta todavía más dudas que certezas.

Para empezar, el convenio es un escrito «sin firma digital y sin código de verificación que permita comprobar su autenticidad, además de carecer de fecha de firma, es «una hoja de verdura que el alcalde pretende colarnos como documento formal», explica Sergio Soutelo, edil de Somos. Eso les lleva a sospechar que el documento puedo haber sido creado después de la presión ejercida por la oposición y del problema de la semana pasada, que afectó a varios niños y obligó a cerrar la piscina.

El convenio, continúa Somos, «nos permite saber que para la Pousada es un negocio redondo porque el Concello pagó la reparación y puesta a punto de la piscina tras años cerrada y vacía, quedándole su uso todas las tardes ,el fin de semana y una vez pasado el 15 de septiembre». También señalan que «resulta difícil diferenciar los costes eléctricos y de agua del conjunto de la instalación por l oque, en la práctica, es muy posible que el Concello acabe por hacer las facturas de luz y agua de la Pousada». Tampoco existen garantías de que la póliza de seguro del Concello cubra las instalaciones.

Somos también acusa a Castro de ocultar «las analíticas de agua de la piscina. El argumento es que las tiene la empresa que las realiza, pero esto es inaceptable, ya que no solo deberían estar en manos del Concello, sino que también debían encontrarse en las propias instalaciones a disposición de los usuarios y, en este caso, de los padres y madres, algo que no ocurrió el día de su apertura».

No en vano, un posible exceso de cloro podrían encontrarse detrás de las irritaciones sufridas por varios niños, necesitando alguna de ellas atención médica. «Resulta completamente irresponsable asumir sin límites los costes de poner en marca esa piscina sin antes elaborar un informe de situación, una valoración de costes y contar con todas las garantías sanitarias y legales», explican.

La piscina volverá mañana a abrir sus puertas para los niños de la Escola de Verán pero entre los padres, señala Somos, «existe mucha preocupación por lo ocurrido la semana pasada».

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