Infraestructuras
La red de agua de O Salnés resiste al límite un seco mes de julio
El sistema apenas sufrió incidencias puntuales pese al alto consumo que se registró por el gran incremento poblacional que sufre la comarca cada verano

Bombeo de Pontearnelas, en el río Umia a su paso por Vilanova / Noe Parga
La red de suministro de agua de O Salnés volvió a realizar un ejercicio de resiliencia durante un mes de julio caracterizado por el calor, la ausencia de lluvias y un incremento considerable en el consumo de agua con la llegada de miles de turistas a la comarca. La Mancomunidade se encuentra a la espera de los datos sobre el consumo de agua durante el mes de julio, pero estos apuntan a que volverán a situarse en cifras récord para un sistema que se encuentra, desde hace años al límite de su capacidad de almacenamiento y depuración.
Si es cierto que se registraron algunas incidencias en la red, como la caída de presión en momentos puntuales debido al consumo, pero el suministro de agua estuvo plenamente garantizado durante los 31 días del mes de julio a toda la comarca. Así lo apunta el gerente de la Mancomunidade, José Ramón Guinarte, que cruza los dedos para que el mes de agosto transcurra sin incidencias reseñables. Eso no quita que los motores de captación de agua que posee la Mancomunidade en Pontearnelas hayan estado trabajando las 24 horas, los siete días de la semana garantizando el suministro a toda la comarca. «Contamos con cuatro motores, uno de reserva y otros tres con los que rotamos para impulsar el agua hasta la estación de Treviscoso. Dos de estos últimos siempre están en funcionamiento a su máxima potencia las 24 horas del día, una circunstancia que cambia en invierno, donde solo se trabaja con uno salvo en momentos muy puntuales», explica Guinarte.
En el mes de julio del pasado año, se rompieron todos los récords de consumo de agua en la Mancomunidade, alcanzado los 27 millones de consumo de agua diarios, unas cifras que este año no están muy alejadas aunque restan por analizar algunos datos que se darán a conocer en las próximas semanas.
Pese al estrés al que están sometidos los motores de impulsión, lo cierto es que no se han registrado graves problemas en los últimos años a la hora de llevar el agua a gran parte de la comarca de O Salnés (Sanxenxo recibe el 70% de su suministro desde Pontevedra en verano y Vilagarcía cubre casi toda su necesidad con sus propias tomas en el Umia y en Castroagudín) pero el sistema sigue adoleciendo de falta de capacidad de depuración y de almacenamiento. Los únicos problemas que se han registrado en la red han sido de caídas puntuales de presión, especialmente en Meis y Ribadumia, las zonas más altas a donde tiene que llegar el agua de la Mancomunidade.
El ente comarcal está pendiente de que se saque adelante un viejo proyecto para mejorar en esos dos aspectos, un proyecto en el que ya se han subsanado una serie de cuestiones y los técnicos del ente están comenzando a coordinarse con la administración autonómica. «El proyecto se encuentra en manos de Augas de Galicia para su licitación y para la firma del convenio de colaboración con la Mancomunidade a fin de sacarlo adelante», explica Guinarte
El proyecto tiene como principal objetivo solventar esas dos deficiencias de la red con la construcción de dos depósitos nuevos, lo que permitiría incrementar en más del 50% la capacidad de almacenamiento y duplicar la capacidad de depuración, dos cuestiones que la Mancomunidade considera imprescindibles en estos momentos. Se trata de un proyecto ambicioso que ronda los seis millones de euros de inversión y en el que la construcción de estos depósitos sería la primera fase, ya que está pensado para un escalado de actuaciones que cubrirían todas las necesidades actuales y algunas futuras, ya que el suministro de agua es fundamental para la Mancomunidade. El proyecto lleva años gestándose, aunque nunca ha estado tan encaminado como en estos momentos, donde existe una gran sintonía entre la Mancomunidade y Augas de Galicia para mejorar la situación de un servicio que el ente comarcal considera clave y fundamental, especialmente durante el verano, cuando la comarca de O Salnés triplica su población gracias a un a actividad económica como la del turismo.
A pesar de estos problemas, la Mancomunidade nunca ha sufrido problemas en la captación de agua, ya que el caudal del Umia siempre se ha mantenido dentro de unos parámetros que garantizaban el suministro. Es cierto que, en algunas zonas, el río baja con un caudal muy por debajo de la habitual, como ocurre unos kilómetros más abajo de la captación de Pontearnelas, en Cabanelas, donde apenas cubre a los bañistas en marea alta, una situación provocada por las obras de la represa que se realizan a la altura de la captación para la isla de A Toxa.
Donde si han comenzado a registrar algunos problemas en el consumo es en algunas traídas locales y vecinales, donde ya se ha limitado el consumo de agua a todos los integrantes y se han prohibido acciones como el regadío o el llenado de piscinas particulares para garantizar el suministro para el consumo humano.
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