Mejores vinos de la añada de 2025 de la Denominación de Origen Rías Baixas
Cambados brinda por el doblete de Condes de Albarei y Lagar de Costa
Marián Mouriño, Diego González Rivas, María Martínez Allegue, David Castro y Yao Jing unen sus trayectorias a la nómina de Donas e Cabaleiros

Diego Doval
La emoción se apoderó de los salones de la Cultural de Cambados cuando se desveló la identidad de los mejores albariños de la añada de 2025. Condes de Albarei conquistó el primer premio de la 38 edición del certamen, cuyo fallo puso el broche al tradicional Xantar de Confraternidade ofrecido por el Concello ante cerca de 500 personas. Su presidenta, Dolores Calvo, recogió un reconocimiento que confirma el excelente momento de una de las bodegas de referencia de la Denominación de Origen Rías Baixas.
El segundo premio fue para Lagar de Costa, de Castrelo, y lo recibió Manuel Costa. El podio lo completó Abadía de San Campio, elaborado por Terras Gauda en la subzona de O Rosal, con Emilio Rodríguez como encargado de recoger la distinción. El primer y segundo puesto de dos bodegas cambadesas puso de manifiesto el peso de los vinos de O Salnés en un concurso abierto a elaboraciones procedentes de las cinco subzonas de Rías Baixas.
Los responsables de las bodegas aguardaron con indisimulable nerviosismo la lectura del fallo del panel de cata. La incertidumbre dio paso a los abrazos, las felicitaciones y las lágrimas de emoción de quienes vieron recompensado el trabajo realizado desde la viña hasta la bodega. Durante el Xantar do Albariño también se entregó la Folla de Ouro al actor Flako Estévez, pregonero de esta 74 edición y uno de los protagonistas de una fiesta que volvió a mezclar vino, música, gastronomía y tradición durante cinco intensas jornadas.

Las tres bodegas premiadas recibieron sus distinciones para culminar el Xantar de Confraternidade. | NOÉ PARGA
Horas antes, Cambados había vivido el momento más noble y solemne de la Festa do Albariño. Cerca de 40 cofradías participaron en un desfile que despertó una enorme expectación entre los cambadeses y visitantes congregados a lo largo del recorrido. Autoridades, cofrades y grupos folclóricos avanzaron en comitiva hasta el Pazo de Fefiñáns, cuyo patio de armas volvió a prestar su incomparable escenario al acto capitular del Capítulo Serenísimo.
La ausencia de Alberto Núñez Feijóo, Gran Mestre, debido a la situación vivida en Ceuta, llevó a Alfonso Rueda a asumir el cometido de ordenar la incorporación de las nuevas Donas e Cabaleiros. Antes de las investiduras tomaron la palabra el alcalde de Cambados, Samuel Lago; el presidente del Consello Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas, Isidoro Serantes; y el propio presidente de la Xunta.

Diego Doval
Samuel Lago destacó que el Capítulo Serenísimo «honra a nuestro vino y a Cambados» y definió el albariño como «una embajada de Galicia en el mundo». El regidor incidió en que la ceremonia incorporaba a su gran familia a personas caracterizadas por la excelencia, dentro de una villa que supo transformar su vino en una de sus principales señas de identidad. También puso en valor el hermanamiento con Montilla-Moriles y Jamón de Los Pedroches antes de cerrar su intervención con un rotundo «Viva o Albariño e viva Cambados».

Marián Mouriño, presidenta del Celta, y el doctor González Rivas. | NOÉ PARGA
El discurso más pegado a la situación actual del sector fue el de Isidoro Serantes. El presidente de Rías Baixas no evitó las amenazas derivadas de los aranceles, las guerras, la presión económica o el descenso del consumo de vino. Frente a ese escenario, reclamó serenidad y confianza en el camino recorrido: «La calma en medio de la quietud no es verdadera calma; la verdadera calma es mantenerse tranquilo en medio de la tempestad».
Serantes admitió que los vinos de Rías Baixas no son ajenos a las dificultades que afectan al resto del mundo, pero recordó que el trabajo acumulado durante muchos años por bodegas y viticultores permite afrontar el momento desde una posición más sólida. Su receta fue clara: conservar la calma, confiar en lo realizado, elaborar «los mejores vinos del mundo» y ser capaces de venderlos. Aunque apuntó que quizá a partir de 2027 lleguen tiempos mejores, pidió mantener la dedicación, la ilusión y, especialmente, la unidad: «Juntos somos mejores y más fuertes».

Yao Jing, el embajador de China en España, no dejó ni gota en su copa. | NOÉ PARGA
Alfonso Rueda reivindicó el sector vitivinícola como un motor económico, turístico y cultural «del que sentirnos orgullosos». El presidente de la Xunta agradeció el esfuerzo de los viticultores, bodegueros, hosteleros y de toda la industria vinculada al enoturismo. También resaltó el trabajo diario de los cerca de 5.000 viticultores y 177 bodegas que han convertido Rías Baixas en la denominación gallega más importante por volumen y en una de las principales tarjetas de presentación de Galicia en el exterior.
El momento culminante llegó con la incorporación al Capítulo Serenísimo de la presidenta del Real Club Celta, Marián Mouriño; el cirujano e investigador Diego González Rivas; la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue; el viticultor, director de Pazo Cilleiro y alcalde de Ribadumia, David Castro; y el embajador de China en España, Yao Jing. Todos asumieron el compromiso simbólico de defender y promocionar el albariño en cualquier lugar del mundo.
La propia presidenta del Celta fue la encargada de la portavocía de los homenajeados haciendo sentir el orgullo compartido por tal nombramiento. Un reconocimiento que vino precedido de la imposición de capas, la rama de parra sobre sus hombros y un brindis largo, profundo y total, en el que la efusividad mostrada por Yao Jing desperto la hilaridad generalizada en medio de la solemnidad del momento.

Foto oficial de los premiados de esta edición número 74. / Noe Parga
Las Follas de Prata recayeron en Camilo Abal, Isabel Blanco, Tomás Clavijo, María Fidalgo, José Manuel González, María Lago, Ricardo Monteiro y Luisa Sánchez. La Fundación La Balsa de Piedra–José Saramago, cuyo reconocimiento recogió Pilar del Río, y el Consejo Regulador de la DOP Los Pedroches fueron proclamados Albariñenses de Honra.
La ceremonia volvió a situar al vino como el gran hilo conductor de la historia, la economía y la identidad de Cambados. Entre el solemne sonido de las investiduras, el colorido de las cofradías y la emoción de los premios, la Festa do Albariño completó uno de los acontecimientos centrales de su 74 edición reafirmando su condición de celebración vitivinícola más antigua de Galicia.
Suscríbete para seguir leyendo
- El sonido del Costa Feira dificulta el descanso nocturno a los vecinos
- Inmovilizan una bici eléctrica y denuncian a un conductor por ir a contramarcha en Vilagarcía
- Cambados decreta luto oficial tras la muerte del exalcalde Santiago Tirado
- Solo, sin escalas y en un barco de once metros: así será la vuelta al mundo de un australiano desde A Illa
- La Xunta mejora la competitividad de tres bodegas de O Salnés
- CIG denuncia un accidente laboral en la residencia de Ribadumia por temperaturas «ilegales»
- Arousa goza la penumbra de una cita histórica
- Vilagarcía prohíbe el baño en la playa de O Campanario por contaminación fecal