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Las consecuencias de la Festa do Albariño

Los profesionales del PAC de Cambados se ven desbordados y denuncian la inexistencia del prometido hospital de campaña

El personal de la sanidad pública «se vio obligado a asumir en solitario una carga asistencial desproporcionada, llegando a situaciones límite de verdadero colapso»

Una enfermera denuncia que «al incorporarse el personal asignado a la carpa provisional manifestaron que su relación contractual se limitaba a una UVI móvil y rehusaron prestar servicio»

Representantes del Concello de Cambados y la Consellería de Sanidade cuando se anunciaron medidas como la puesta en marcha del hospital de campaña.

Representantes del Concello de Cambados y la Consellería de Sanidade cuando se anunciaron medidas como la puesta en marcha del hospital de campaña. / Pedro Mina

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Cambados

La carga de trabajo parece haber desbordado a los profesionales del Punto de Atención Continuada (PAC) de Cambados, dada la gran cantidad de servicios que han tenido que realizar como consecuencia directa de la masiva afluencia de visitantes a la Festa do Albariño.

Y todo, argumentan, por la inexistencia del prometido hospital de campaña, que se había anunciado a bombo y platillo hace solo unos días e iba a financiar el Concello.

Incluso el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, que visitó la villa el pasado martes, felicitó públicamente a la administración local por aportar medios propios, contratando dos ambulancias y montando el hospital de campaña de Emerxencias de Cambados.

Cambados descorcha la LXXIV Festa do Albariño

Pedro Mina

Sin embargo, «a pesar de que se había anunciado con notable despliegue mediático la puesta en marcha de ese hospital de campaña financiado por el Ayuntamiento y pertrechado con material del Sergas, no se cumplió lo prometido, pues al incorporarse el personal asignado a la carpa a las diez de la noche de ayer, manifestaron que su relación contractual se limitaba a una UVI móvil y rehusaron prestar servicio en la instalación provisional».

«Respuesta institucional inexistente»

Quien así lo explica es Silvia Lema Pedreira, enfermera del Sergas. La misma que alerta de que, «a pesar de las reiteradas llamadas de auxilio realizadas tanto al alcalde como al concejal responsable, la respuesta institucional fue inexistente y nadie hizo acto de presencia, permaneciendo la carpa cerrada durante toda la noche».

Parece que «dicha infraestructura tenía como fin atender las patologías menores derivadas de la celebración de la fiesta, como intoxicaciones etílicas o pequeñas contusiones, liberando así al PAC para la atención de urgencias de mayor gravedad, tales como síndromes coronarios, accidentes isquémicos, síncopes o la atención a personas mayores».

La presentación del Capítulo Serenísimo del Albariño.

La presentación del Capítulo Serenísimo del Albariño. / Noé Parga

Pero no pudo ser, «obligando al personal de la sanidad pública a asumir en solitario una carga asistencial desproporcionada, llegando a situaciones límite de verdadero colapso», asegura la enfermera.

Es doloroso e incomprensible presenciar cómo los recursos públicos de los ciudadanos financian un dispositivo que terminó inoperante en la puerta, mientras los profesionales del Sergas trabajábamos sin descanso hasta el límite de nuestras fuerzas

Silvia Lema

— Enfermera

El resultado, «la profunda frustración, el abatimiento y el agotamiento físico» del equipo sanitario del PAC de Cambados, obligado a realizar «una guardia de más de 18 horas ininterrumpidas» durante la Festa do Albariño.

De ahí la indignación trasladada a la opinión pública por Silvia Lema, que considera «doloroso e incomprensible presenciar cómo los recursos públicos de los ciudadanos financian un dispositivo que terminó inoperante en la puerta, mientras los profesionales del Sergas trabajábamos sin descanso hasta el límite de nuestras fuerzas».

A su juicio, «la ciudadanía y los profesionales sanitarios merecemos un compromiso ético que trascienda la mera propaganda», por lo que exige «responsabilidad, coordinación y respeto hacia el dinero público y, muy especialmente, hacia quienes velamos por la salud de todos».

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