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Fomento de la lectura

Donde los libros se sirven a bocados

Más de 60 personas estrenaron en A Illa una iniciativa que mezcla aperitivos, lectura en familia y juegos para convertir los libros en el mejor menú del verano

La actividad se estrenó con notable participación.

La actividad se estrenó con notable participación. / FdV

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A Illa

La literatura se sirvió sobre el césped en el estreno de «Bocados Literarios», la propuesta de la Biblioteca Municipal y la Concejalía de Cultura de A Illa. Más de sesenta personas, entre pequeños lectores y familiares, acudieron al jardín Traballadoras da Conserva para compartir una mañana en la que los libros se convirtieron en un apetecible menú al aire libre.

Ángela Otero, bibliotecaria municipal, ejerció como anfitriona y dinamizadora de una actividad que recupera el espíritu de «Contos á sombra», iniciativa que ya había logrado un notable éxito el verano pasado. Cambian el nombre y la presentación, pero se mantiene el propósito de acercar la lectura a los niños mediante una experiencia familiar y participativa.

«Nos presentamos como si fuésemos un restaurante literario: repartimos los menús con nuestro uniforme y llevamos la bandeja con los entrantes», explica Otero. En la primera jornada se sirvieron bocados de pan brioche con embutido. En próximas citas habrá también sardinillas en tomate y atún, por cortesía de Galika y Dardo.

Tras el aperitivo llega el plato principal. Los niños se acercan a una estantería preparada para la ocasión y eligen libremente entre la selección de la biblioteca. Después buscan un rincón en el jardín para disfrutar de media hora de lectura con sus padres, abuelos u otros familiares. «Queremos que cojan los libros seleccionados, pero que sean ellos quienes elijan», señala la bibliotecaria.

Mayores y pequeños comparten la comida, la lectura y también la recogida. «No se va nadie sin recoger. Me ayudan muchísimo», agradece Otero. Cada asistente recibe además un marcapáginas diseñado para las jornadas.

Las servilletas tendrán una segunda vida literaria. Antes de recibir el bocadillo, los participantes escribirán el título del libro que más les haya gustado. Después servirán para decorar el jardín con las recomendaciones de sus propios lectores.

Bocados literarios regresará todos los viernes, de 11.30 a 12.30 horas, hasta el 21 de agosto. La última sesión tendrá un final dulce, con chocolatada, churros y cruasanes. «Mucha gente de fuera se queda alucinada con las iniciativas que hacemos en A Illa», destaca Otero tras una convocatoria que confirmó que los libros también pueden saborearse en familia.

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