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Educación

El CEIP de Rubiáns adelanta su jornada después de 17 años de batalla

El adelanto permitirá ampliar el tiempo disponible para el comedor y evitar la pérdida de minutos lectivos provocada por los dos turnos

Los alumnos de Rubiáns tendrán más tiempo para comer sin restárselo a su horario lectivo.

Los alumnos de Rubiáns tendrán más tiempo para comer sin restárselo a su horario lectivo. / Iñaki Abella

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Vilagarcía

La comunidad educativa del CEIP Plurilingüe de Rubiáns ha necesitado 17 años para conquistar quince minutos. El centro estrenará el próximo curso un horario lectivo de 9.35 a 14.35 horas, adelantando en un cuarto de hora la jornada que mantenía hasta ahora. El cambio permitirá que el autobús llegue al colegio a las 9.25, frente a las 9.40 horas habituales, y aproximará el funcionamiento del servicio al del resto de centros de Vilagarcía.

La resolución llegó esta semana y comenzará a aplicarse el 9 de septiembre, coincidiendo con el inicio de las clases. La directora del colegio, María de la O Fernández, explica que la petición inicial pretendía adelantar el horario veinte minutos. Finalmente serán quince porque la empresa de transporte, que debe atender otros servicios, no podía garantizar una llegada todavía más temprana. «Ahora está garantizado y existe un compromiso», destaca.

El nuevo horario beneficiará especialmente a los aproximadamente 110 alumnos que utilizan el transporte escolar de los 160 matriculados en Rubiáns. La hora de salida del autobús se mantendrá a las 15.30, por lo que los escolares dispondrán de más tiempo para comer. Hasta ahora, la estrechez horaria obligaba a organizar dos turnos de comedor y a restar minutos al periodo lectivo para que todos pudiesen terminar antes de la salida del autocar.

La reivindicación comenzó en 2008, cuando el centro aprobó la jornada continua. Desde entonces, las sucesivas asociaciones de madres y padres reclamaron reiteradamente un adelanto que permitiese corregir el desfase provocado por la línea de transporte. «Hubo un año en el que estuvimos a punto de conseguirlo, pero no nos garantizaban que las clases pudiesen comenzar a la hora acordada», recuerda María de la O Fernández.

La demanda adquirió mayor intensidad durante el último año y medio, con movilizaciones impulsadas por la Anpa Casanova y respaldadas por las familias de Rubiáns y por asociaciones de otros centros de Vilagarcía y de la comarca. Diferentes colectivos locales también se sumaron a una reclamación que contó con informes y pronunciamientos de especialistas sobre los efectos perjudiciales que el horario podía tener para los menores.

La Anpa celebró la resolución como el final de «mucho tiempo de reivindicaciones» y agradeció el apoyo recibido durante todo el proceso. Su reconocimiento se extendió a las familias del colegio, las restantes asociaciones educativas, los profesionales que aportaron estudios médicos y los vecinos que colaboraron a título particular. «Una vez más queda demostrado que juntas y juntos somos más fuertes», señaló la entidad.

El BNG de Vilagarcía también felicitó públicamente a la asociación de madres y padres por haber mantenido una demanda que consideraba justa. La formación nacionalista puso en valor la perseverancia de una comunidad educativa que no abandonó su objetivo pese a los sucesivos intentos fallidos.

El próximo 9 de septiembre, cuando el autobús llegue a Rubiáns a las 9.25 horas, se cerrará así una batalla iniciada hace 17 años. La modificación no solo reorganizará la entrada al colegio, sino que proporcionará más tiempo al comedor y evitará que las limitaciones del transporte condicionen el desarrollo de la actividad lectiva.

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