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Nueva etapa en la antigua Cuca

Desperdicio cero, energía solar y nueva EDAR, así revivirá Pérez-Lafuente la fábrica de Vilaxoán

La mítica conservera redoblará su apuesta por la sostenibilidad con novedades como la extracción de aceites y caldos con destino a la fabricación de otros productos como el biodiésel

Responsables de la conservera y la propiedad de la instalaciones ante la puerta de la firma.

Responsables de la conservera y la propiedad de la instalaciones ante la puerta de la firma. / Pedro Mina

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Vilagarcía

En su traslado a Vilaxoán, Conservas Antonio Pérez-Lafuente redoblará su apuesta por la sostenibilidad y la protección de la ría de Arousa, sumando nuevas medidas de desperdicio cero y de tratamiento de residuos con posibilidades de reciclaje en otros productos como el biodiésel, piensos e incluso platos precocinados. Pero también instalando una nueva EDAR y paneles solares para usar al máximo energía limpia.

El proyecto suma un importante esfuerzo inversor, pero sigue la línea emprendida en su ubicación original de Vilanova de Arousa, apostando por la elaboración de conservas con certificado ecológico y la protección del medio marino del que depende.

Las instalaciones son de su propiedad, pero todavía no tienen decidido su futuro tras la mudanza. Cabe recordar que se trata de una jugosa superficie, pues se encuentra instalada en pleno centro urbano. De hecho, junto a otra firma de la zona suman unos 7.000 metros cuadrados que actualmente tienen destino de uso industrial.

Uno de sus responsables, Miguel Pérez-Lafuente, detalla algunos aspectos de la remodelación que vivirá la vieja factoría de Cuca. En primer lugar, destaca la renovación del sistema de depuración de las grandes cantidades de agua que precisan para la fabricación con la instalación de una nueva EDAR más moderna y eficiente.

También hay prevista una inversión en nueva maquinaria para avanzar en la reducción de desperdicios a lo mínimo posible. Según explica, se abordará la recuperación de aceites mediante centrifugación, un método que consiste en separar y purificar el aceite de cobertura que se emplea en la elaboración de las conservas y que acaba mezclado con el agua y los restos resultantes del proceso de producción en forma de desperdicio y que van a la planta depuradora.

Lo obtenido se puede reciclar en un nuevo producto de la mano de empresas especializadas, fundamentalmente para la elaboración de biodiésel, que es una alternativa limpia al empleo de combustibles fósiles tradicionales.

Asimismo, prevén la recuperación del agua de cocción de los pescados y mariscos que, a fin de cuentas, supone un caldo que otros fabricantes pueden destinar a la elaboración de platos precocinados y otros subproductos.

Este portavoz indica que esta filosofía de respeto al medio ambiente impera desde hace años en su forma de trabajar y, de hecho, en su conservera de A Xunqueira ya realizan un tratamiento específico de residuos de pescado, tales como vísceras y demás, que se procesan para la fabricación de harinas y piensos dirigidos a la alimentación animal.

Cabe recordar que, como avanzó FARO en exclusiva, la firma abandonará su ubicación original tras un siglo de historia ante la imposibilidad de crecer en este punto y que alquilará la antigua Cuca y otras dotaciones del complejo a la empresa Calmear, especializada en maquinaria industrial y muy implicada en este proceso.

Según afirma, la compra de las míticas instalaciones ubicadas en el municipio de Vilagarcía siempre respondió a su deseo de reactivar la actividad y favorecer la generación de riqueza y empleo en la zona, «nunca especular».

La previsión de Antonio Pérez-Lafuente es estar funcionando a finales de 2027, pero todo dependerá de la marcha de las autorizaciones administrativas para la puesta a punto del recinto.

La emblemática sociedad también barajó su traslado al polígono de Baión, pero vieron la puesta a la venta de estas instalaciones como una mejor oportunidad para una apuesta de futuro, empezando porque ya estaban preparadas para una actividad como la suya, además de su ubicación estratégica, entre otras cuestiones. Calmear compró la factoría fundada por Vícto Pita en 1935 a su último propietario, Bolton Group, hace unos meses.

«Satisfacción» y resignación en los Concellos de Vilagarcía y Vilanova

El traslado de la sociedad que opera la marca Pan do Mar ha sido celebrado por el gobierno de Vilagarcía, empezando por «lo más evidente, que Vilagarcía continúa captando actividad industrial, pero también que lo haga a través de una familia con fuertes lazos en la ciudad desde hace muchos años». Además, muestra «satisfacción» porque la factoría de O Castelete «vuelva funcionar recuperando su actividad original y con tanta tradición en Vilaxoán».

El alcalde, Alberto Varela, también destacó que Antonio Pérez-Lafuente «es una empresa sólida con un siglo de trayectoria y con un gran potencial» por lo que confía en que el traslado «contribuya a su crecimiento y, con eso, también impulse la creación de empleo y el desarrollo socioeconómico de Sobradelo e Vilaxoán».

También consideran que la elección «es una muestra más del interés» que el municipio «despierta entre diferentes actividades industriales y empresariales como lugar estratégico en el que emplazarse». Por eso, desde volvieron a insistir ante la Xunta para que agilice la ampliación del polígono de O Pousadoiro.

Por su parte, desde el gobierno vilanovés indican que el Ayuntamiento «no puede intervenir en las decisiones de una empresa particular» y también que es «consciente de la dificultad que tienen las conserveras para crecer en el interior del centro urbano». Es por ello que, «como medida de apoyo, pone a su disposición el polígono de Baión, que es el lugar natural, sostenible, adecuado y el lógico para el crecimiento de las actividades industriales», añaden. Así, confirman lo dicho por la empresa, de que obtuvo licencia con un proyecto básico para reubicarse en él, pero «no completó los trámites sucesivos». En todo caso, el Ejecutivo de Gonzalo Durán muestra su voluntad de que el tejido empresarial «siga creciendo en el Concello y en la comarca y que se conserven o se creen nuevos puestos de trabajo de los que nuestros vecinos puedan verse beneficiados».

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