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Tribunales

El ladrón que rompió un escaparate con una tapa de alcantarilla pide que le «perdonen» la pena

La Audiencia de Pontevedra rechaza concederle el beneficio porque la expectativa de que no vuelva a delinquir cuando salga de prisión «es nula»

El escaparate que rompió junto a otra persona en Vilagarcía.

El escaparate que rompió junto a otra persona en Vilagarcía. / Noe Parga

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Vilagarcía

Un delincuente común ha recurrido su última condena de un año de prisión tras haber causado importantes daños materiales en el escaparate de una tienda en Vilagarcía de Arousa para robar en 2023. Junto a otra persona empleó una tapa de alcantarilla para romperlo y como ya se encontraba en prisión por su «largo historial delictivo», su defensa solicitó que se le concediera el beneficio de la suspensión de esta pena en base a una nueva redacción del Código Penal que permite a los jueces valorar las circunstancias personales y sobre todo el esfuerzo reparador del daño de un penado con el fin de que no ingrese en el circuito penitenciario para evitar el efecto desocializador propio de la prisión.

El juzgado penal de Pontevedra que lo condenó desestimó sus pretensiones y el hombre acabó recurriendo a la Audiencia Provincial, que también ha rechazado sus alegaciones. En un reciente auto indica que antes y después del caso de Vilagarcía «habría cometido varios delitos contra el patrimonio».

Suma ocho delitos leves de hurto, otros contra el patrimonio y el orden socioeconómico, uno de robo con violencia y estafa y otro de estafa con tarjetas de crédito, además de violencia de género y maltrato familiar, quebrantamiento de medida cautelar, maltrato habitual y amenazas correspondientes a los años 2018 y luego entre 2022 y 2023, siempre según la misma resolución.

Los magistrados recuerdan en la misma que la posibilidad de conceder este beneficio es una facultad discrecional y que se deben cumplir una serie de criterios. Según señalan, el primero es la valoración del pronóstico de peligrosidad de la persona.

«Es evidente» que su trayectoria «es malísima», concluyen los jueces, rechazando el planteamiento de que, al estar en prisión, no va delinquir y concluyendo que la expectativa de que, una vez esté en libertad no vuelva a las andadas, «es nula».

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