Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Licitación

A Illa revalúa el transporte a las playas tras otro «desierto» en el tren turístico

En esta segunda ocasión, la única empresa que concurrió cometió un error en la presentación de documentos que es motivo de exclusión

El tren turístico ya se construyó por la empresa interesada.

El tren turístico ya se construyó por la empresa interesada. / Noé Parga / Noe Parga

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Illa

La licitación del servicio de tren turístico que este verano iba a sustituir en A Illa de Arousa el autobús de las playas contratado el año pasado, ha vuelto a quedar desierta.

El Concello está revaluando la situación, incluyendo la posibilidad de convocar un nuevo concurso, pero no lo tiene decidido.

En todo caso, teniendo en cuenta los plazos administrativos exigidos en estos procesos, de culminar en éxito ya entraría en la temporada muy avanzada.

En esta ocasión, la única empresa que concurrió cometió un error en la presentación de la documentación, incluyendo datos en una de las plicas que no estaban permitidos; que debían presentarse en la siguiente fase.

Una equivocación que según las bases que rigen la evaluación de las ofertas supone la exclusión directa. En la primera licitación, el problema fue que la misma firma aún no contaba con los permisos necesarios para su explotación.

El alcalde, Luis Arosa, explica que esta semana se reunirá con el secretario para valorar la posibilidad de convocar una nueva licitación o de adoptar otra alternativa para ofrecer este servicio de transporte.

Cabe recordar que el tren turístico se había licitado también con la intención de que fuera un atractivo para los visitantes, sobre todo después de que el servicio de lanzaderas desde el parking de O Bao activado el año pasado no funcionase como se esperaba.

Condiciones

Entre las condiciones puestas por el Concello estaba que la concesionaria quedaba exenta de pagar un canon ante el interés que tenía para el municipio contar con un servicio de movilidad sostenible y de promoción turística como este, sirviendo además para descongestionar el tráfico estival y potenciar la imagen de A Illa y teniendo en cuenta también las restricciones de circulación de la zona residencial.

También el objetivo era garantizar la viabilidad económica de la explotación privada, «a riesgo y ventura» del adjudicatario. Eso sí, el Concello se reservaba la facultad de revisar esta exención coincidiendo con las sucesivas renovaciones de la autorización.

La empresa tenía la obligación de realizar salidas espaciadas, como máximo, una hora, a lo que hay que sumar que el recorrido arrancaría en el estacionamiento de O Bao, donde se quiere concentrar a la mayor de los vehículos que visitan el municipio, para seguir por el vial de O Xufre, cruzar O Naval y subir por As Rubas hacia Area da Secada.

El regreso sería por el Igafa, casco urbano, Campo, avenida da Ponte y Carreirón, antes de volver a O Bao para retomar el viaje. Las previsiones apuntaban a que tendría unas 15 o 16 paradas.

En cuanto a las tarifas, el pliego de condiciones establecía un precio por día, permitiendo realizar bajadas y subidas ilimitadas, de 7 euros para los adultos, de 4 para niños de 3 a 12 años y de un 1 euro para bebés, sin ocupar asiento. Los vecinos tendrían una cuota reducida de 2 euros y era necesario acreditarlo mediante DNI o certificado de empadronamiento.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents