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Un territorio tocado por la varita mágica del turismo

Pontevedra y O Salnés se consagran como corazón turístico de las Rías Baixas

Playas como A Lanzada, Silgar, Aguete y Lapamán presentan su mejor aspecto

Paseos, calles, restaurantes y hoteles están llenos

Las islas y la náutica enriquecen la amplia oferta

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

O Salnés / Pontevedra

Las comarcas de O Salnés y Pontevedra, junto a los municipios de su ámbito de influencia en la comarca vecina de Caldas de Reis, vuelven a ejercer como epicentro turístico de las Rías Baixas y, por qué no decirlo, como la gran referencia estival de Galicia.

Desde Vilagarcía de Arousa hasta la Boa Vila, pasando por municipios de incontestable tirón turístico como O Grove y Sanxenxo, pero también por Poio, A Illa, Cambados o Marín, pueden verse playas, paseos marítimos, calles, restaurantes y hoteles a rebosar.

«No hay tanto dinero como otros años y la gente no gasta igual, pero puede que tengamos más visitante que nunca», aseguran en diferentes establecimientos comerciales de las dos ciudades capitalinas.

La playa de Lampamán, en Marín, y uno de sus chiringuitos.

La playa de Lapamán, entre Marín y Bueu, y uno de sus chiringuitos. / Pedro Mina

Los cascos históricos pontevedrés y cambadés, la siempre atractiva villa marinera de Combarro, el termal pueblo de Caldas o las literarias calles de Vilanova de Arousa son buen ejemplo de ello de esa importante afluencia.

Se ha notado en lo que va de verano, pero ha sido mucho más evidente durante este fin de semana, dado que la oferta habitual se ha visto reforzada por la celebración del Día de Galicia y de Santiago Apóstol.

No hay que olvidar que muchos de los visitantes que acudieron Compostela u otros puntos de la comunidad para festejarlo, no dudaron en aprovechar para desplazarse a tierras pontevedresas para completar sus días de descanso.

La playa de Silgar, en Sanxenxo.

La playa de Silgar, en Sanxenxo. / Noé Parga

Y al hablar de veraneantes que, de un modo u otro, se mueven en torno al espíritu apostólico, tampoco hay que olvidarse de los miles de peregrinos que durante todo el estío recorren las comarcas pontevedresa y arousana, siendo realmente llamativa la cantidad de caminantes registrada durante este fin de semana con sábado festivo.

Llegada de peregrinos, y turistas en general, que también se aprecia en O Grove, Portonovo, Vilanova y otros puertos desde los que zarpan los viajeros para visitar las islas de las Rías Baixas, navegar por las de Arousa y Pontevedra y, en algunos casos, rememorar la traslación de los restos del Apóstol Santiago desde Palestina hasta Iria Flavia, navegando en los catamaranes que realizan rutas por el mar de Arousa y el río Ulla.

La playa grovense de Raeiros.

La playa grovense de Raeiros. / Noé Parga

Unos barcos de pasaje que, con un poco de suerte, compaginan la degustación de mejillones a bordo y la contemplación de las buenas vistas de ambas rías con el avistamiento de aves marinas, marsopas, delfines o ballenas.

Opciones que tienen cada vez más tirón, como lo tienen los viajes en esos catamaranes a los archipiélagos de Cíes, Ons y Sálvora, dado que las visitas al Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia cobran un protagonismo cada verano mayor.

El emblemático arenal de A Lanzada.

El emblemático arenal de A Lanzada. / Noé Parga

Y suelen complementarse con estancias y otras actividades en los municipios de las comarcas bañadas por el Umia, el Lérez y el Ulla, de ahí que los catamaranes sean pieza clave en el exitoso verano actual y hayan contribuido a enriquecer el fin de semana del Apóstol.

Y hablando de navegación, a esos barcos de pasaje que tantos turistas atraen hay que añadir las enormes posibilidades que ofrecen las rías de Arousa y Pontevedra a la hora de disfrutar de la náutica, la pesca recreativa, las embarcaciones tradicionales y deportes como el surf y sus disciplinas derivadas.

La playa vilagarciana de Compostela.

La playa vilagarciana de Compostela. / Eduardo Abad

Y ya puestos a repasar las razones por las que O Salnés y Pontevedra son una referencia turística en las Rías Baixas, es imposible olvidarse de mencionar el importante reclamo que suponen sus playas, con o sin bandera azul.

Destaca la «madre» de todas ellas, A Lanzada, a caballo entre los Concellos de O Grove y Sanxenxo, pero también es de alabar el atractivo y poder de convocatoria de Silgar, Area Grande, As Pipas, Area da Cruz, Aguete, Loira, Lapamán, Lourido, Areas, Compostela, Paxariñas, O Bao-A Secada, Montalvo, Bascuas, Mexilloeira, O Terrón y Canelas, por citar algunas de las más populares y concurridas.

Las playas pontevedresas están a tope.

Las playas pontevedresas están a tope. / Pedro Mina

A las que se añaden las playas fluviales del Lérez, el Umia y el Ulla, que son otros puntos de encuentro importantes este verano para vecinos y visitantes.

Muchas de esas zonas de baño, por cierto, están provistas de chiringuitos y/o restaurantes de playa que, indudablemente, contribuyen a enriquecer la ya afamada capacidad gastronómica de las dos comarcas.

Las cuales en esta época del año están igualmente plagadas de fiestas populares, romerías, conciertos y todo tipo de actividades que contribuyen también a diversificar y enriquecer la oferta y, en consecuencia, a atraer cada vez a más turistas.

En algunas de las playas no cabía un alfiler.

En algunas de las playas no cabía un alfiler. / Pedro Mina

Pueden citarse como ejemplos los festivales Son do Mar (Meaño), Atlantic Fest (Vilagarcía) y Costa Feira (Sanxenxo), la fiesta del «carneiro ó espeto» de Moraña, la exaltación de la navaja de A Illa de Arousa, la tradicional romería de San Benitiño, la de Trompos Ós Pés y tantos otros acontecimientos sociales y culturales que en los últimos días reunieron a una multitud en O Salnés y Pontevedra.

Y los que están por llegar a partir de ahora, ya que a la vuelta de la esquina están citas tan multitudinarias como San Roque –que en Vilagarcía incluye la Fiesta del Agua–, la Peregrina –con conciertos, toros y todo tipo de propuestas que inundan de actividad la Boa Vila–, la cambadesa Festa do Albariño y la catoirense Romaría Vikinga.

En definitiva, que las comarcas de Pontevedra y O Salnés suman mucho que ver y disfrutar, lo cual explica la ingente llegada de visitantes a prácticamente todas sus localidades.

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