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Fiesta de los Molinos en Meaño

Los 300 de Lores

La Festa dos Muiños de Meaño busca poner en valor el área recreativa del Muiño do Ferreiro a través de una jornada gastronómica y cultural

Algunos de los comensales reunidos en Lores.

Algunos de los comensales reunidos en Lores. / Noe Parga

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Meaño

Fueron 310 los comensales que dieron cuenta del almuerzo de la «XXII Festa dos Muiños», celebrada en el área recreativa del Muiño do Ferreiro en Lores (Meaño), que desde hace dos décadas organiza el Concello de Meaño con el objeto de tratar de poner en valor ese entorno natural.

Al filo del mediodía encendía los fogones en cocina Carpas Pontevedra, de nuevo el sello encargado del servicio de catering, y que movilizaba entre cocina y sala a un equipo de 25 personas. Unos fogones en los que comenzaban luego la cocción de los 350 kilos de carne de ternera con patatas, acompañado de los consiguientes chorizos y patatas de rigor, más 250 kilos de pulpo. A la par se procedía a cortar las 30 empanadas que debían servir de aperitivo.

El reparto de carne «ó caldeiro».

El reparto de carne «ó caldeiro». / Noe Parga

La recepción tenía lugar a partir de las 13.00 horas, pero los comensales -la mayoría, gente entrada en años- se hicieron de rogar, llegando más ajustados en el reloj para sentarse y dar comienzo a las 14.30 del menú conformado por empanada, pulpo «á feira» y carne «ó caldeiro». A los postres, helado y bica, café y los chupitos de rigor, todo ello regado durante la comida con el albariño meañés Coviar más tinto Barrantes.

Algunas familias reservaron y completaron mesa, y otra con los ediles del grupo de gobierno, fieles a la cita. El precio que aportaba cada comensal por el menú era de 33 euros por adulto y 15 por niño (8 euros más que el pasado año), subvencionando el resto del plato -que se estima en casi 50 euros- el Concello de Meaño.

El recinto del almuerzo campestre.

El recinto del almuerzo campestre. / Noe Parga

Volvió a ser una ocasión propicia para compartir conversación a la sombra del arbolado, mientras sonaba a cada paso la música del dúo «Prisma».

Tras los postres, turno para el habitual sorteo de regalos entre los presentes y luego, a las 18.00, disfrutar -escuchando y bailando- con el concierto de la formación grovense «A Banda do Sequío», que repetía así su actuación de 2024 en este mismo evento, y que renovaba en sus versiones éxitos de la música gallega y de pop de otrora, y dónde, cómo no, siempre estuvo presente la retranca.

Este concierto estaba abierto al público de forma gratuita, por lo que pudieron sumarse otros vecinos que se acercaron a este espacio natural para disfrutar de la pequeña playa fluvial del río Chanca.

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