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Playas

Los bañistas de O Preguntoiro reclaman el arreglo de la pasarela

La recomendación de evitar el baño en Canelas queda sin efecto tras la última decisión de la Xunta

Estado que presenta la madera.

Estado que presenta la madera. / Iñaki Abella

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Vilagarcía

La pasarela de madera que permite acceder a la ducha de la playa de O Preguntoiro se ha convertido en motivo de preocupación entre los vecinos de Vilaxoán y los usuarios habituales del arenal. El avanzado deterioro de la estructura ha provocado que una parte del paso se rompa, por lo que aquello que debería facilitar la comodidad de los bañistas representa ahora un riesgo de caídas y heridas.

Las quejas se han intensificado durante los últimos días ante la elevada afluencia que registra la playa en verano. Los usuarios reclaman una intervención urgente que permita reparar o sustituir la madera dañada y garantizar el uso seguro de la ducha. Advierten de que el desperfecto se encuentra en una zona muy transitada, especialmente por familias, menores y personas que caminan descalzas después del baño.

La incidencia en O Preguntoiro coincide con una nueva controversia entre el Concello de Vilagarcía y la Xunta por la gestión de los avisos relativos a la calidad del agua en la playa de Canelas, en Sobradelo. La Consellería de Sanidade requirió al gobierno local que instalase los carteles con la recomendación de no bañarse cuando, según el ejecutivo municipal, ya estaban colocados desde el día anterior.

El Concello sostiene que «difícilmente» podía señalizar la advertencia antes de recibir la comunicación oficial. También critica el desfase entre la toma de las muestras, la obtención de los resultados y su traslado a la Administración local. A su juicio, el episodio vuelve a «poner en evidencia» la necesidad de implantar un método más rápido y eficaz para informar de posibles contaminaciones en los arenales.

La situación cambió poco después. La Xunta comunicó por teléfono a la Policía Local que los análisis de las nuevas muestras tomadas el domingo habían dado negativo. La recomendación —no una prohibición— de evitar el baño quedó así sin efecto al certificarse que el agua había recuperado la normalidad. El aviso llegó mientras Sanidade todavía reclamaba la colocación de unos carteles que ya estaban expuestos, circunstancia que el Concello utiliza para insistir en la necesidad de revisar el protocolo de comunicación.

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