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Ruptura en el cuatripartito

PSOE, Somos y BNG expulsan a Abal Varela por «dignidad» y gobernarán Cambados en minoría

Toman esta decisión «arriesgada» después de tres años de incertidumbre sobre su voto en los plenos y sus decisiones «unilaterales y perjudiciales»

«Se le dieron muchas oportunidades», defienden

PSOE, Somos y BNG han expulsado a su socio José Ramón Abal Varela

Iñaki Abella

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Cambados

PSOE, Somos y BNG han expulsado a su socio de Pode, deshaciendo el cuatripartito de Cambados tras la enésima crisis con José Ramón Abal Varela. Su negativa a la modificación de la RPT, poniendo en aprietos la aprobación del presupuesto, y que no haya querido reunirse para solucionarlo, ha sido la gota que ha colmado el vaso para estos grupos después de tres años de desencuentros.

Hoy comparecieron todos sus concejales, acusándole de ir por libre; una queja que pesa sobre el independiente desde el anterior gobierno de coalición, el de 2015-2019. Pero tenían la esperanza de que cambiara, incluso quien le acompañó en aquel arrebato histórico de la Alcaldía al PP, Tino Cordal.

Que lo hiciera en «su forma de entender la política local y que se abriera a la relación de lealtad y confianza que debe existir, pero resulta prácticamente imposible para él. No sabe formar parte de un gobierno», lamentó el portavoz de Somos.

Abal espera para dar su versión

Consultado por este diario, Abal explicó que prefiere esperar a dar una valoración sobre su cese, que le fue comunicado hoy personalmente por el alcalde, Samuel Lago, tras terminar la habitual Xunta de Goberno Local de los viernes, a las que no suele acudir. La expulsión ya está firmada en una resolución de Alcaldía que le retira las competencias y la dedicación exclusiva de 40.000 euros brutos al año.

A pesar de ser la tónica habitual, el socialista y el resto de socios esperaban que apareciera en esta ocasión, pues aseguran que su intención siempre ha sido solucionar las cosas: «Se le dieron muchas oportunidades de reconducirlo, de ofrecer alguna explicación».

Preguntado por su reacción, Lago respondió: «No me pareció sorprendido, aparentemente lo tomó con tranquilidad. Es una decisión consensuada, adecuada y valiente, no es fruto de un cabreo ni de una reacción desesperada. Llevamos tiempo meditándolo y como fecha se puso hoy, y no se resolvió. Hubo tiempo suficiente», resumió, reconociendo que los «desencuentros eran cada vez más difíciles de resolver».

Estos socios aseguraron que no es nada personal y que tampoco querían hacer un listado de reproches, pero defendieron que el de Pode «llevaba tiempo sin participar activamente en las decisiones de gobierno» al no acudir habitualmente a estas reuniones, obligadas por el reglamento, además, y a otras, como la de revisión del pacto convocada por la crisis de la RPT. Así las cosas, lo sentían más cerca de la oposición que de su coalición.

Fueron sus «formas y faltas de respeto hacia los demás compañeros porque si no estaba de acuerdo con la RTP, podía decirlo antes, no esperar al pleno. Era un freno continuo y constante, suponía una rémora con sus decisiones unilaterales», apuntó el líder de los nacionalistas, Liso González. Según Cordal, llegaban a ser «perjudiciales» para las concejalías gestionadas por el resto.

Llegado el caso, el alcalde no reeditaría este pacto con el de Pode: «Para su representación, recibió un exceso de poder»

Afirmaron que vivían en la incertidumbre constante y los tres partidos hablaron de un paso dado por «dignidad», pues, ciertamente, Abal Varela lleva exprimiendo su condición de llave del gobierno desde el primer momento. Ya en las negociaciones del verano de 2023, tras las elecciones, actuó con grandes exigencias y dio largas por momentos hasta el punto de que empezaron a gobernar sin él.

Tanto es así que el alcalde socialista no cierra puertas, pero no firmaría otro pacto con el independiente en las mismas condiciones: «Para la representación que tenía -un edil-, recibió un exceso de poder, con carteras como Obras e Servizos con mucho peso, tanto presupuestariamente como de repercusión para la ciudadanía».

Aunque lo lamentan e incluso les da pena, han decidido seguir PSOE, BNG y Somos que, sin negar diferencias, presumen de capacidad para alcanzar consensos. «Es una decisión arriesgada, pero cargada de dignidad porque demostramos que estamos para buscar lo mejor para Cambados, no por interés personal, ni por el cargo ni el salario», abundó el regidor socialista.

Tragar sapos en el PP

El tripartito que se queda ahora gobernando en minoría es consciente de que enfrenta la posibilidad de una moción de censura entre Pode y el PP. Aunque «alguien tendría que tragar muchos sapos porque el PP se pasó todo el mandato criticando su gestión. Sería incoherente», añadió el regidor. Cabe recordar también que hubo un intento en los anteriores comicios, pero Abal y Sabela Fole tampoco terminaron en buenos términos.

Las competencias delegadas en su día en esta organización cambadesa, entre las que también estaban la Policía Local y Enoturismo, vuelven ahora a la Alcaldía y se repartirán próximamente, pero los grupos aseguran que su ausencia no se notará en lo más urgente que tienen ahora entre manos: organizar la Festa do Albariño. «Está perfectamente sincronizada, su ausencia no va a influir para nada», garantizó Lago.

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