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Turismo de temporada

La segunda quincena de julio asegura el lleno en campings de toda la comarca

La llegada de turistas extranjeros desde Semana Santa, los viajes de familia y las autocaravanas prolongan cada vez más la temporada | Los gerentes ponen en valor la fidelidad de la clientela

El turismo de camping en O Salnés alcanza cifras récord

Imagen: Iñaki Abella / Edición: Eli Regueira

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Arousa

El turismo de camping vive uno de sus momentos más sólidos en la comarca de O Salnés. Los establecimientos afrontan la parte central del verano con una ocupación muy elevada y la certeza de que la segunda quincena de julio y la primera de agosto volverán a colgar el cartel de completo. La combinación de un entorno privilegiado, el auge de las autocaravanas, la fidelidad del turismo familiar y la creciente llegada de visitantes extranjeros ha convertido al camping en una de las modalidades turísticas con mejor comportamiento de la comarca.

La temporada comienza además cada vez antes. Semana Santa marca el inicio de la actividad para muchos establecimientos y la primavera deja ya un importante flujo de visitantes procedentes del resto de Europa, muchos de ellos atraídos por el Camino de Santiago y por la posibilidad de descubrir las Rías Baixas desde un alojamiento integrado en la naturaleza. Con la llegada de las vacaciones escolares el perfil cambia y las familias pasan a ser las grandes protagonistas de un verano que volverá a rozar el lleno.

En el Camping Río Ulla de Bamio, su fundador, José Luis Bóveda, hace un balance muy positivo de la campaña. «En junio se trabajó muy bien gracias al turismo extranjero y a muchos visitantes que aprovechan para conocer Santiago por la cercanía. Muchos deciden quedarse algunos días más después de hacer el Camino», explica. El empresario señala que «en cuanto los niños tienen vacaciones el camping se llena» y destaca que la ocupación se mantiene «muy parecida a la del pasado verano».

El Río Ulla dispone de 465 plazas para tiendas y caravanas, 44 bungalós y fue pionero en Galicia al habilitar un área específica para autocaravanas. Una reciente ampliación permitió incrementar las parcelas, mejorar las zonas comunes y alcanzar la categoría de tres estrellas. Piscinas, tirolina, campo de fútbol, solárium, zonas lúdicas y actividades para todas las edades forman parte de una oferta pensada para un público eminentemente familiar. «Tenemos que ofrecer calidad en el servicio. Son negocios que crecen poco a poco, a base de años y de trayectoria. El cliente satisfecho es la mejor publicidad que puede tener un camping», resume Bóveda.

Uno de los grandes impulsos del verano llega además de la mano del Atlantic Fest en Vilagarcía que se celebrará el próximo fin de semana. «Tenemos más reservas que nunca relacionadas con el festival. Nos garantiza el cien por cien de ocupación y el servicio de autobuses lanzadera hasta la playa de A Concha facilita muchísimo que la gente se aloje aquí», explica el fundador del establecimiento, que el próximo año celebrará su 40 aniversario.

En Vilanova de Arousa, el Camping Santos afronta también sus semanas de mayor actividad. Sus 49 parcelas, con capacidad para unas 200 personas, estarán completamente ocupadas entre el 20 de julio y el 17 de agosto. Durante los fines de semana aumenta todavía más el movimiento de clientes, mientras que las caravanas procedentes de distintos puntos de España completan la ocupación de un negocio familiar que alcanza ya los cincuenta años de historia.

La situación se repite en el Camping Salinas de A Illa. Su gerente, Yovana Millán, confirma que el verano responde plenamente a las previsiones. «Los fines de semana estamos completos y durante la semana rondamos el 95 % de ocupación», explica. El buen tiempo registrado durante mayo permitió incrementar la presencia de visitantes extranjeros y consolidar un inicio de campaña especialmente positivo. «A partir de mediados de julio solemos llegar al cien por cien», añade.

El camping Río Ulla de Bamio apunta a su primer fin de semana de absoluto lleno.

El camping Río Ulla de Bamio apunta a su primer fin de semana de absoluto lleno. / Iñaki Abella

El Camping Salinas acaba de cumplir 36 años y dispone de capacidad para 288 personas distribuidas entre 72 parcelas, además de un bungalow y amplios espacios para caravanas y autocaravanas. «Desde la pandemia el turismo de camping experimentó un auge muy importante», asegura Millán, que también destaca el impacto económico de una actividad que genera empleo directo e indirecto durante toda la temporada. Sin ir más lejos, en su establecimiento son cerca de 15 personas las que allí trabajan en la temporada alta.

En O Grove, Manuel Ochoa, gerente del Camping Moreiras y presidente de la Federación Galega de Campings, coincide en que el sector atraviesa una etapa especialmente favorable. «Julio está siendo mejor que el del año pasado. Tenemos alrededor de un diez por ciento más de ocupación, aunque nuestra capacidad tampoco nos permite crecer mucho más», explica. El recinto puede albergar a unas 400 personas y recibe principalmente turismo familiar procedente de Galicia, del resto de España y cada vez más del norte de Europa.

Ochoa subraya que el camping actual ofrece mucho más que una simple parcela. Piscinas, restauración, lavandería, actividades deportivas, animación infantil, monitores de tiempo libre o tiendas de recuerdos forman parte de una oferta que busca mejorar la experiencia del visitante y prolongar las estancias. Además, recuerda que Galicia supera ya los 170 campings y que el crecimiento del turismo en autocaravana continúa impulsando la actividad. «Estamos en un momento bonito porque la gente quiere relacionarse con el territorio y la mejor forma de hacerlo es desde un camping», sostiene.

Quien mejor resume esa filosofía es Gelines Vidal, campista habitual del Río Ulla desde hace más de quince años. «El turismo de camping ofrece desconexión, contacto con la naturaleza y la posibilidad de conocer a mucha gente de muchos sitios. Llevo más de quince años veraneando allí y no lo cambio por nada», asegura.

Su experiencia refleja la evolución de un modelo turístico que hace tiempo dejó de entenderse únicamente como una alternativa económica de alojamiento. Hoy representa una forma de viajar basada en el contacto con el entorno, la convivencia y la libertad. Una fórmula que cada verano suma nuevos adeptos y que sitúa a O Salnés entre los grandes referentes del turismo al aire libre en Galicia.

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