Gastronomía
Meis agota las existencias de callos
El cocinero Paco Caneda debutó al frente de los fogones de la fiesta superando con nota el reto

Las raciones de callos eran contundentes / Iñaki Abella
Más de dos décadas se lleva celebrando la Festa dos Callos en el campo da Feira de O Mosteiro, en Meis, pero pocas veces se ha conseguido agotar todas las existencias como ocurrió este año. El tiempo inestable y la calidad de los ingredientes, junto a la buena mano del nuevo cocinero, hicieron que la organización tuviese que cortar la venta de tickets o los que habían reservado mesa se quedaban sin ellos.
Así lo reconoce la alcaldesa de Meis, Marta Giráldez, que destacaba el hecho de que «hubo más gente que el año pasado y eso se notó en la venta de raciones, que este año se agotaron por completo», explica. Una de las novedades de este año estuvo en la cocina, donde se hizo cargo de los fogones el cocinero Paco Caneda, responsable de la Escola de Hostalería de la Mancomunidade do Salnés, un debú que «solo ha recibido críticas positivas, porque a todo aquel que ha probado los callos ha salido encantado», señala la regidora.

El evento fue multitudinario y agotó existencias / Iñaki Abella
Giráldez incide en que el debut al frente de los fogones de los callos no estuvo exento de nervios «pero Caneda es un cocinero experimentado y, a pesar de las cantidades industriales que se cocinan aquí, la verdad es que estamos todos maravillados con su sabor».
Lo de cantidades industriales no es una frase hecha, ya que a las tarteras de la fiesta se echaron 600 kilogramos de garbanzos, 200 de carne y algunos menos de chorizo, cantidades que llevan varios años siendo la referencia para los cocineros. De todas formas, Giráldez reconoce que no se descarta que, para próximas ediciones, se puedan realizar algunos cambios en esas cantidades, pero sin rebajar la calidad del producto que se utiliza y que convierte a Meis en la capital de una delicia gastronómica.

La carpa de l campo da Feira se llenó durante la degustación. / Iñaki Abella
Lo que tampoco se ha cambiado han sido los precios de las raciones, de diez euros para aquellos que se la llevan a casa y de doce para los que prefirieron degustarla en la carpa. Estos últimos llevaban una cazuela de regalo. Otra de las novedades este año es el inicio de la verbena, que está previsto que comience a las 20.00 horas para culminar antes de medianoche con una gran tirada de fuegos a fin de facilitar el descanso a los vecinos en víspera de una jornada laborable para muchos.
Antes de la degustación de callos, el campo da Feira de O Mosteiro fue el escenario de la salida de la BTT, un evento que lleva once años celebrándose y que reúne a un buen número de participantes. Organizada por Armenteira e Punto, la prueba constó de tres rutas de 32, 46 y 75 kilómetros de distancia, todas ellas por diferentes senderos y rutas por el cercano Monte Castrove. Al término de la prueba, todos los participantes pudieron degustar una pequeña y reconfortante ración de callos.
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