Atlantic Fest | Antonio Caneda Organizador
«La línea que seguimos es garantía para que vengan grandes bandas»
El festival atrae público de hasta 14 nacionalidades, un dato que refuerza su valor como potente escaparate de la imagen de Vilagarcía hacia el exterior

Caneda ha hecho de A Concha un escenario musical de referencia. / Iñaki Abella
Antonio Caneda defiende un Atlantic Fest fiel a su identidad, familiar, diurno y musical, con A Concha como gran escaparate de Vilagarcía. El próximo fin de semana en Vilagarcía se volverá a bailar al son de la mejor música.
¿Qué sensaciones tiene Antonio Caneda en la semana previa a una nueva edición del Atlantic Fest?
Muy buenas. Acabamos las entradas todos del sábado, solo quedan abonos y entradas del viernes. Eso quiere decir que el cartel atrae y el evento también.
Después de tantos años de recorrido, ¿qué le sigue poniendo nervioso antes de abrir puertas?
Todo. Es como el que va a tener un bebé, aunque no sea el primero. Cada año es reiniciarse, vas creciendo y el festival va a más y la exigencia también. El objetivo era ir poco a poco, y lo estamos haciendo, pero también te obliga a no bajar nunca la guardia.
¿Qué queda del espíritu inicial y qué ha cambiado por necesidad, crecimiento o madurez en estos diez años de Atlantic Fest?
El espíritu es el mismo, no cambia nunca. Seguimos siempre nuestra filosofía y nuestra identidad. Siempre tratamos de hacer los mejores carteles posibles. Cada año hay más festivales y es difícil la contratación de artistas en unas fechas como las nuestras en julio, pero al final lo conseguimos. La línea que seguimos es una garantía, el aval que hace que nombres muy importantes confíen en nosotros.
Atlantic Fest siempre ha presumido de una personalidad muy definida. ¿Cómo explicaría esa identidad a alguien que nunca ha venido?
Es un festival muy especial. Más diurno que nocturno y vienen muchas familias. El año pasado tuvimos 800 niños y con actividades para todos ellos. Aquí también disfrutan las familias y estar en una playa también juega a favor. Es un factor diferencial.
La organización ha defendido que «hacer un festival no es juntar artistas, es saber elegirlos». ¿Cómo se traslada esa idea al cartel de este año?
Ese siempre es nuestro norte. Vendemos un producto con personalidad propia, por ello vamos mirando y haciendo un listado de artistas y sobre ese perfil trabajamos. Partimos de un listado gigante pero siempre con coherencia y equilibrio entre contrastados y emergentes para ofrecer el mejor producto, atractivo y transversal.
Franz Ferdinand y Two Door Cinema Club son dos reclamos internacionales muy potentes. ¿Qué supone para el festival contar con bandas de ese peso?
Para nosotros es muy importante que las agencias confíen en venir al festival en Vilagarcía. Es la clave. Son empresas que mueven a grupos de todo el mundo y miran hacia el Atlantic Fest porque quieren estar aquí. Es como un apoyo mutuo. Hay que tener un bagaje y hacer las cosas bien durante mucho tiempo para poder tener el privilegio que estén aquí y dentro de un cartel diferente a todo lo habitual. No queremos ser el mismo festival que se hace en muchos sitios. Por ejemplo, que una banda como Carolina Durante te de su única fecha en Galicia es algo que refuerza el festival.

El público disfruta de un festival que potencia su diferenciación en el sector. / Iñaki Abella
¿Cuántas personas trabajan directa o indirectamente para que el festival pueda celebrarse?
Muchísima gente porque además cada artista trae su equipo y son mucha gente. 800 personas fácilmente, entre sonido, seguridad, montaje, producción, catering… Es mucha gente, pero toda necesaria para que todo vaya bien. Además, damos empleo a mucha gente joven de Vilagarcía y contamos mucho con ellos porque ayuda a potenciar la identidad con Vilagarcía.
¿Cuál es la parte más compleja de organizar un evento de esta magnitud en un espacio urbano y costero?
Es difícil localizar un aspecto determinado dentro de toda la complejidad de un evento para tanta gente. Pero para eso estamos, para solucionar todos los problemas que puedan ir surgiendo. El hacerlo en A Concha un tema muy complicado, porque es un espacio natural y exige una responsabilidad que supera lo organizativo y apunta a lo individual. Lanzamos muchos mensajes de que la gente sea consciente de donde se hace el festival y del respeto que ello implica. Hay concienciación en ese sentido. La gente es cada vez más responsable, pero tienes que darle todas las facilidades para que no haya ningún motivo racional para el mejor comportamiento con el entorno.
¿Qué impacto cree que tiene el Atlantic Fest en la imagen exterior de Vilagarcía?
Es un impacto muy importante. Tenemos gente de 14 nacionalidades que vienen a Vilagarcía, lo hemos comprobado en la propia venta de entradas. Viene gente de toda España también. Muchos no vendrían a Vilagarcía si no es por el Atlantic Fest y eso es fundamental para entender lo que implica y supone a nivel promocional y de imagen para una ciudad.
¿Qué margen de crecimiento tiene el Atlantic Fest en A Concha sin perder comodidad ni identidad?
Puede crecer todavía más. Intentaremos seguir creciendo, algo que solo es posible con el apoyo de las instituciones y de patrocinadores privados porque ayuda a que tengamos un precio económico en los accesos. Hay que tener en cuenta que una entrada para un concierto de Franz Ferdinand vale más de 50 euros. No sé si está desorbitada la música, pero sí los cachés de los artistas, al igual que las producciones.
¿Qué concierto de todos los Atlantic Fest guarda en la memoria como organizador?
Es muy difícil quedarme con uno. ha habido muchísimos conciertos increíbles. Grupos que eran pequeños entonces y que ahora son referencias internacionales. Rosalía actuó en el Auditorio de A Illa, por ejemplo. Depresión Sonora, Carlos Ares están ahora en un momento increíble o Carolina Durante que solo actúa en grandes escenarios. El año de la pandemia iba a venir C Tangana. Son muchos momentos increíbles que ayudan a seguir luchando por mantener el listón lo más alto posible.
¿Qué ha aprendido Antonio Caneda en todos estos años al frente del festival?
Sigo aprendiendo. Todos los años es un curso nuevo y tienes que hacer bien los deberes. Es como montar una ciudad todos los años y dotarla de todos los servicios. Aparte de lo musical, hay un trabajo que se va puliendo. Intentamos eliminar los baños portátiles por baños de caseta con más desagües. Es un espacio para 10.000 personas pero hay metros para 18.000 personas, pero priorizamos la calidad y la tranquilidad porque son muchas horas en el festival. Puedes salir y volver a entrar, con la estación de tren al lado e insistimos mucho en que eviten el coche. Hacer un festival lo más sostenible posible es fundamental. Vamos paso a paso para poder ir creciendo sin perder estos parámetros. No importa igual cuánta gente haya venido, eso no es el éxito. El éxito es que vuelvan.
¿Por qué alguien que nunca ha venido al Atlantic Fest debería acercarse este año a Vilagarcía?
Es un festival totalmente diferente a todo a lo que está acostumbrado. Y hay artistas que han venido aquí que no suelen hacer festivales. Es otra filosofía, es un festival de música que es lo más importante. La gente sabe lo que viene a ver y es muy melómana. Tenemos un público muy respetuoso y entendido.
¿Cuál es el titular que le gustaría leer después del festival?
Que todo ha salido bien, sin ninguna incidencia. Eso es lo más importante.
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