Suministro
La sequía obliga a las comunidades de aguas a tomar medidas en el consumo
András ha limitado a 800 litros el suministro diario por vivienda y prohíbe llenar piscinas, mientras en Meis hacen un llamamiento a la responsabilidad

Vecinos de A Illa recogen agua en uno de los depósitos que tienen distribuidos por el monte para regadío. / FDV
Todavía no se han detectado problemas graves, pero la escasez de lluvias en la primavera y las dos olas de calor que ha pasado la comarca de O Salnés han obligado a que algunas comunidades de vecinos comiencen a tomar medidas para limitar el consumo de agua y no encontrarse con que se quedan sin suministro. Un ejemplo de esta situación es la comunidad de aguas de András, en Vilanova de Arousa, una de las más importantes del municipio, ya que da suministro a más de 150 viviendas.
En esta comunidad, que ya ha vivido episodios complicados de sequías en años anteriores, no han querido aguardar a que la sequía les alcance y han limitado el consumo de agua a 800 litros diarios. La entidad ha remitido a todos sus asociados la necesidad de implementar esa medida como prevención, además de prohibir cuestiones como el lavado del coche, baldear o llenar piscinas, que suponen un consumo excesivo de agua. «Son medidas que implementamos casi todos los años en cuanto comienza a apretar el calor », explica José Luis Tourís, miembro de la directiva de la comunidad.
András no es la primera vez que se ve obligada a tomar medidas drásticas para preservar el agua, medidas como llegar a conectar a más de medio centenar de viviendas a la red de suministro de la Mancomunidade algo que, en caso de ser necesario no dudarían en hacer. Esa cifra no se puede incrementar, porque el resto de viviendas se encuentran por encima de la zona de presión de suministro y tendrían que sobrevivir con el agua de su propia traída. Por el momento, esa posibilidad no está contemplada, ya que «todavía tenemos agua suficiente, pero en caso de que notemos que comienza a escasear deberemos valorarla de forma muy seria para no agotar nuestro manantial», explica.
La Mancomunidade, por su parte, no ha tenido ningún tipo de problema de falta de agua por sequía, pero sí sigue sufriendo las limitaciones que tiene su sistema de suministro de agua que, cada verano, funciona al límite de su capacidad. En principio, el cauce del río Umia, del que recoge las aguas, está aguantando bastante bien, aunque haya bajado su caudal de forma importante con respecto a las semanas iniciales de la primavera.
En el ente reconocen que han tenido picos muy altos de consumo por el calor, especialmente durante las dos olas que se han registrado, pero hasta este momento «la red se está comportando bien la red». Es cierto que se han registrado algunos problemas puntuales de presión coincidiendo con esos picos, pero que se han solventado bastante bien. No en vano, recuerdan desde el ente, multiplica por tres su población, lo que implica que el consumo de agua se dispara hasta mantener todo el sistema de suministro funcionando a pleno rendimiento las 24 horas del día durante los siete días de la semana.
Esos problemas de presión se habrían registrado en Meis, municipio que estos días ha lanzado un bando reclamando a la población que actúe con moderación en el consumo de agua ante la situación de sequía que se está registrando. En el municipio también existen varias comunidades de aguas que ya han comenzado a controlar los consumos para evitar quedarse sin agua.
Regadío
Además del suministro, también se resienten las zonas arboladas con la sequía, algo que están tratando de evitar en A Illa. Con varios depósitos de agua instalados por la zona de Area da Secada y Testos en terrenos comunales, un grupo de voluntarios lleva varias semanas acercándose a esa zona para ir regando y preservar las especies autóctonas que se han ido plantando. Una veintena de voluntarios han ido participando durante todos estos días para garantizar la supervivencia de árboles que se han ido plantando en los últimos años y que se convertirán en el pulmón verde de A Illa. De no registrarse lluvias, colectivos como Gaia o Arousa en Transición continuarán participando en el cuidado de estos árboles.
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