Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Memorial social

Cáritas Arousa alcanza máximos históricos en 2025 con cifras de usuarios en aumento

La entidad acompañó el pasado año a 1.065 personas, pertenecientes a 953 hogares, y realizó 22.946 intervenciones en sus programas

Cáritas Arousa alcanza máximos históricos

Imagen: Iñaki Abella / Edición: Eli Regueira

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vilagarcía

Cáritas Interparroquial de Arousa cerró 2025 con una memoria que retrata una realidad social cada vez más exigente en la comarca. La entidad presentó su balance anual en las instalaciones de Vilagarcía, con la presencia de la directora, Mar Viqueira; la coordinadora, Milagros Hermida; y el consiliario, David Álvarez. Los datos confirman un aumento de las necesidades, pero también la capacidad de respuesta de una organización que insiste en mirar más allá de las cifras.

La memoria recoge que durante el último año Cáritas acompañó a 1.065 personas, pertenecientes a 953 hogares, y realizó 22.946 intervenciones dentro de sus distintos programas. Su cobertura alcanza cinco ayuntamientos y 27 parroquias, y en todas ellas se ha detectado un incremento de las atenciones. Viqueira defendió una lectura «en positivo» del balance, no porque la situación social sea menos grave, sino porque esos números también hablan de la labor que se está realizando. «Estamos con un aumento importante en atenciones, pero hay que verlo desde el punto de vista optimista por la labor que se hace», apuntó.

La directora subrayó que la intervención no se limita a cubrir una urgencia puntual, sino que busca acompañar procesos de reconstrucción vital. «Cuando alguien viene es por una necesidad importante, cuando su vida ya está destrozada y hay que recomponerla. Nos encargamos de ayudar y guiar esa reconstrucción vital», explicó. Las instalaciones de Vilagarcía, añadió, permiten «dignificar la ayuda» y ofrecer una atención más completa en servicios como comedor, lavandería, peluquería, higiene o primera acogida.

El incremento se percibe con especial claridad en el eje de necesidades básicas. El comedor social sirvió en 2025 un total de 14.619 comidas y el comedor sobre ruedas elaboró otros 2.704 menús. La media se sitúa en unas 55 personas diarias, aunque la demanda crece durante los fines de semana. Hermida explicó que nunca se había visto un volumen semejante de usuarios acudiendo a comer y desayunar. De forma habitual, entre 15 y 20 personas acuden cada día al desayuno, y cuando aumenta esa cifra también se disparan otros servicios asociados, como duchas, lavandería o peluquería.

Los primeros datos comparativos de 2026 confirman que la tendencia no se ha detenido. En enero de 2025 se contabilizaron 244 comidas, mientras que en enero de 2026 fueron 455. En higiene, el salto también es significativo: de 33 atenciones se pasó a 66, y en febrero el incremento fue de 45 a 84 de un año a otro. Marzo dejó un máximo histórico con 1.391 comidas solo en el comedor social. La media mensual se mueve ya en el entorno de las 1.200 comidas, lo que obliga a extremar la gestión del almacén, de las donaciones y de las compras.

Cáritas cuenta con donantes de alimentos, campañas de recogida, aportaciones particulares, donaciones de empresas y colaboraciones puntuales que ayudan a sostener la actividad. También hay gestos como campeonatos de pesca que entregan el pescado obtenido o negocios que colaboran con reducciones en las facturas. Aun así, la organización debe comprar productos y optimizar cada recurso, porque la demanda aumenta más rápido que las aportaciones. «Todo lo que ingresamos es para atender a las personas», recalcó Hermida.

La casa de A Illa y la tienda de Arroupa figuran entre los hitos del ejercicio 2025

Uno de los problemas que más preocupa a la entidad es la vivienda. Cáritas constata un crecimiento de personas y familias sin hogar, pero también de hogares que viven en habitaciones, con dificultades para encontrar una alternativa digna o para sostener los precios del alquiler. La situación se agrava en verano, cuando muchos usuarios tienen que buscar otra vivienda y recurrir a ayudas de emergencia. «El tema de vivienda es dramático. Conocemos la parte humana y es muy difícil de gestionar», advirtió Hermida.

Cáritas Arousa da cobertura a 5 concellos y a 27 parroquias.

Cáritas Arousa da cobertura a 5 concellos y a 27 parroquias. / Iñaki Abella

En este ámbito, la entidad cuenta con la casa de A Illa, con 11 plazas, y con el recurso de San Cibrán, que permaneció prácticamente ocupado durante todo el año. La apertura de la casa de A Illa figura entre los hitos de 2025, al ampliar la red residencial y ofrecer una respuesta más estable a personas que carecen de vivienda. Cáritas considera que este eje se ha convertido en uno de los principales factores de exclusión, porque sin un hogar digno resulta mucho más difícil sostener un empleo o recuperar la autonomía.

La memoria también dedica un apartado específico a la soledad no deseada. En este programa se atendió a 176 personas y 53 familias, tanto gallegas como extranjeras. La entidad detecta que muchas familias pasan por varios servicios al mismo tiempo: tarjetas solidarias, orientación, acompañamiento laboral, apoyo psicológico o recursos de primera necesidad. La atención psicológica llegó en 2025 a 62 personas, muchas de ellas sin posibilidad real de acceder con rapidez al sistema público de salud mental.

Dentro de este eje se consolidó el Encuentro Intercultural, que se celebra el primer martes de cada mes y que busca crear red entre personas de diferentes procedencias. Muchas personas migrantes conocen allí a otras familias, encuentran apoyo y empiezan a generar vínculos. De ese espacio nació también una línea de trabajo sobre el duelo migratorio, centrada en acompañar a quienes llegan a la comarca después de dejar atrás su país, su familia y buena parte de sus referentes personales.

El empleo y la formación completan los grandes ejes de actuación. Durante 2025 se atendió a 235 personas, se desarrollaron cinco acciones formativas y se lograron 36 inserciones laborales gracias a la colaboración de 42 empresas. La entidad trabaja con itinerarios personalizados para mejorar la capacitación y favorecer el acceso al mercado laboral. Para Cáritas, el empleo no es solo una vía de ingresos, sino una herramienta clave para recuperar autonomía, estabilidad y dignidad.

La coordinación técnica resulta imprescindible en un contexto de demandas crecientes y realidades cada vez más complejas. Hermida insistió en que el trabajo exige relación constante con administraciones, entidades sociales, empresas y parroquias. Viqueira subrayó que Cáritas trabaja cada vez más a nivel diocesano y en comunidad para optimizar los recursos. «Hablamos de personas y de vidas, no de datos», afirmó la coordinadora.

El voluntariado volvió a aparecer como el gran pilar de la memoria. Cáritas Interparroquial de Arousa cuenta con cerca de 80 voluntarios, además de la colaboración de jóvenes de centros como Filipenses o La Salle. David Álvarez agradeció a quienes dedican su tiempo a atender a personas en situaciones de angustia. Recordó especialmente a muchas personas mayores que realizan una labor discreta y poco visible, y puso en valor el apoyo anónimo que Cáritas recibe año tras año.

Cáritas Arousa concluye el ejercicio en máximos históricos de atención y pide colaboración para mantener la respuesta. La organización quiere seguir favoreciendo la autonomía de las personas y evitar que nadie quede atrás. Frente al aumento de la pobreza, la soledad, la falta de vivienda y los problemas de salud emocional, la entidad defiende una intervención cercana, individualizada y sostenida en el tiempo.

Tracking Pixel Contents