Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Turismo

A Illa, el lugar donde se fusionan gastronomía y paisaje a través de sus chiringuitos

Hasta 23 establecimientos se reparten por la costa del municipio, convirtiéndose en una alternativa económica a la crisis que sufre el mar

Equipo de trabajo del Areoso Beach Club de A Illa

Equipo de trabajo del Areoso Beach Club de A Illa / Iñaki Abella

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Illa

Degustar marisco al pie de una playa y observando un paisaje espectacular. Esa es la propuesta que ofrecen los 23 establecimientos de temporada o chiringuitos que han abierto o van a abrir sus puertas en verano en A Illa, el municipio de la comarca de O Salnés que posee un mayor número de estos establecimientos que dependen, sobre todo, del buen tiempo.

La campaña para ellos arrancó este año mucho antes, con la Semana Santa, cuando algunos decidieron abrir sus puertas aprovechando las nuevas normativas, pero lo central de la campaña para todos ellos comienza ahora, en el mes de julio. La proliferación experimentada en estos últimos años por toda la costa de A Illa viene acompañada también de una situación que se viene viviendo en ese municipio, la crisis que atraviesa el sector del mar aunque también dependen de circunstancias bastante volátiles.

Así lo reconoce Ventura Nieto, propietario del chiringo de Lavanqueira, uno de los más veteranos en las playas de A Illa. «Todos los años nuestro negocio abre sus puertas mirando al cielo porque un fin de semana en el que las condiciones meteorológicas no acompañen puede ser la diferencia entre tener una facturación importante a ingresar cero euros, con lo que eso implica, ya que hay que pagar el salario y la Seguridad Social de los trabajadores, la mercancía y todo lo demás», explica. Otra de las cuestiones que pesa a la hora de abrir un establecimiento como este es que «se trata de un período muy corto porque es cierto que A Illa se llena de turistas, pero solo durante dos meses, el resto del tiempo resulta complicado para algunos mantener una facturación alta».

El chiringuito de Lavanqueira es uno de los más veteranos de A Illa

El chiringuito de Lavanqueira es uno de los más veteranos de A Illa / Iñaki Abella

Tantos años asentado en una playa también ayuda a crear una clientela bastante fiel, que suele acudir al establecimiento todos los años para disfrutar de las propuestas gastronómicas que ofrece.

En principio, todo apunta a que el verano que se avecina va a resultar positivo para los intereses de los chiringuitos, apunta David Mochales, propietario del Areoso Beach Club, un establecimiento que ha apostado precisamente por explotar la propuesta gastronómica maridándola con el paisaje, ya que posee una de las mejores vistas de los atardeceres de A Illa a lo que se suma la posibilidad de explorar el turismo activo con rutas en kayak y bicicleta. Mochales reconoce que el «boom» experimentado por los chiringuitos ha coincidido con la crisis del mar y «casi me atrevería a decir que hay más gente trabajando en la hostelería que en el marisqueo en estos momentos». No en vano, solo en su establecimiento trabajan un total de 15 personas «a turnos porque al final nos hace falta toda esa gente».

La mayor parte de los establecimientos se preparen por las playas que miran hacia O Salnés, desde o Aguiúncho hasta Carreirón, lo que permite la posibilidad de hacer una ruta de chiringuitos, pero también se puede disfrutar de ellos en Espiñeiro, Area da Secada o Gradín. Muchos de ellos también aguardan a ver la incidencia que puede haber tenido la aplicación de la zona residencial, si tras las multas se va a registrar una caída en el número de visitantes al municipio. Es cierto que ninguno de estos establecimientos está o se llega a través de la zona residencial, pero son conscientes de que los resultados de esa medida, que algunos consideran «positiva, pero mal explicada», se van a ver reflejados este año. Mención especial merecen los situados en la playa de Area da Secada, que «estrenan» zona azul, una medida que no les acaba de convencer.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents