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Cultura

Ruta Quetzal: aproximación al marisqueo y paseo hasta la atalaya de Urraca

La primera jornada de los 200 jóvenes en Vilanova también sirvió para realizar un pequeño recorrido histórico por el casco urbano de Vilanova

Una monitora explica a los jóvenes el trabajo de las mariscadoras.

Iñaki Abella

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Arousa

El municipio de Vilanova se ha convertido en la primera parada de la Ruta Quetzal en su camino hacia Santiago de Compostela siguiendo los pasos de la reina Urraca. La jornada para los 200 escolares que participan en esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de Mar de Santiago y de la Axencia Galega de Turismo, arrancó muy cerca del pabellón donde se alojan, en la ensenada de O Esteiro. Allí conocieron como funciona el marisqueo a pie siguiendo los pasos de varias mariscadoras, que les mostraron todos los secretos de su oficio, desde limpiar y oxigenar el terreno para recolectar las almejas, hasta sacarlas del agua para trasladarlas a la lonja para su venta. La experiencia resultó telúrica para la mayor parte de ellos, procedentes de zonas de España en las que se desconoce el funcionamiento del marisqueo.

El siguiente paso para la comitiva fue recorrer el casco urbano de Vilanova de Arousa, que guarda un buen número de edificaciones con una gran historia. No fue hasta la tarde cuando los 200 participantes en esta edición comenzaron a seguir los pasos de la Reina Urraca, a la que se le dedica este año la Ruta Quetzal. En un recorrido de 7,7 kilómetros a pie, los jóvenes fueron descubriendo paisajes que vio la reina hace 900 años, hasta llegar al mirador de la Cruz de Lobeira donde se asentó un castillo que estuvo muy vinculado a ella. Allí, el profesor Xosé Manuel Lobato se encargó de narrarles cuál es el vínculo de esa antigua fortaleza, de la que se conserva un pequeño muro y un aljibe con Urraca.

Una participante en la Ruta Quetzal muestra los bivalvos recogidos en O Esteiro.

Una participante en la Ruta Quetzal muestra los bivalvos recogidos en O Esteiro. / Iñaki Abella

Fue en ese castillo donde la reina urdió un complot para prender al arzobispo Gelmírez de Compostela, fue destruido durante las revueltas Irmandiñas y reconstruido posteriormente, e incluso, las leyendas hablan de minas que unían este castillo con la costa para evitar los asedios. La edificación acabó en desuso y sus muros acabaron cayéndose, siendo trasladadas sus piedras, que acabaron siendo utilizadas en la construcción del pazo Rial. Ahora, esa atalaya sobre la ría de Arousa es conocida por estar coronada por una cruz en homenaje a los marineros ingleses muertos en el hundimiento del Serpent en la Costa da Morte.

La segunda jornada de la Ruta Quetzal llevará a los participantes al resto de municipios integrados en Mar de Santiago. Así, este martes visitarán la cascada de Patrafita y Raxó en Valga, donde serán recibidos por las autoridades en el Museo de Historia de Valga. Desde Pontecesures partirán en kayak siguiendo la ruta marítimo-fluvial del Mar de Santiago por el Ulla, recorriendo los 10 kilómetros que separan este municipio de la playa do Molle en Catoira. Desde allí se trasladarán a pie a las Torres de Oeste donde descubrirán una de las obras más importantes de Valle-Inclán, «Tirano Banderas», gracias a las explicaciones del catedrático de Literatura Comparada y presidente de la Asociación de Amigos de Valle-Inclán, Chema Paz Gago. Esta será la última actividad en el geodestino Mar de Santiago, antes de seguir camino hacia Braga, el sur de Galicia, León, el este de Galicia y la llegada a Compostela el día 11 de julio a través del Camiño de Inverno.

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