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Población

O Salnés registra casi 600 nacimientos, la cifra más alta desde 2021, pero sigue en «invierno demográfico»

La población inmigrante y los retornados permiten a Arousa mantenerse por encima de los 110.700 habitantes a pesar de acumular década y media de saldo vegetativo desfavorable

Unas niñas pasean por el centro de Vilagarcía.

Unas niñas pasean por el centro de Vilagarcía. / Iñaki Abella

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Vilagarcía

El año pasado nacieron en O Salnés casi 600 niños, la cifra más alta desde 2021. Y, a pesar de ello, la comarca sigue inmersa en su particular «invierno demográfico», del que se salva gracias a la población inmigrante.

El Instituto Galego de Estatística (IGE) ha hecho públicos los datos de nacimientos, defunciones, matrimonios y saldo vegetativo correspondientes a 2025. Toda Galicia está inmersa, en mayor o menor medida, en la misma tendencia demográfica negativa, marcada por el descenso de nacimientos y, en consecuencia, la pérdida de saldo vegetativo, que es la diferencia entre nacimientos y defunciones.

Tanto es así que el año pasado solo uno de los 313 concellos que hay en Galicia experimentó un saldo positivo, al registrarse tres nacimientos más que defunciones. Fue el de Oroso, en la provincia de A Coruña.

Los concellos de O Salnés no son de los que peor están, pero aún así también tienen más defunciones que nacimientos. En 2025, de hecho, el saldo fue de menos 608 personas, puesto que nacieron 573 bebés y fallecieron 1.181 personas.

En Vilagarcía nacieron el año pasado 111 niñas, y 95 niños

Vilagarcía también está en cifras negativas, a pesar de que el año pasado repuntaron los nacimientos. Así, las madres vilagarcianas dieron a luz a 206 hijos, pero fallecieron 410 vecinos, por lo que el saldo vegetativo fue de menos 204.

En la década de los 70 del siglo pasado la situación demográfica era muy distinta a la actual. En 1978, por ejemplo, nacieron en la comarca arousana 2.040 niños, cuatro veces más que en la actualidad. Ese año, el saldo vegetativo era claramente positivo, al nacer 1.287 niños más que personas fallecidas.

La situación demográfica de O Salnés empezó a empeorar en los primeros años 90. En 1993, la cifra de nacimientos bajó por primera vez del millar de bebés. A partir de 2004 volvió a recuperarse y a superar las 1.000 criaturas, llegando a los 1.069 bebés de 2009.

Pero esta situación, favorecida por el buen momento económico, se truncó súbitamente con la doble recesión de 2008, que desencadenaría una grave crisis económica y social. La natalidad volvió a caer en picado, salvo mejoras puntuales. El año pasado, los 573 niños nacidos entre los nueve municipios de O Salnés suponen la primera subida de nacimientos en la comarca desde 2021.

La comarca nunca se recuperó completamente de la crisis económica y social que empezó en 2008

Con el saldo vegetativo, la situación es similar. En 1978 era de casi 1.300 personas, y entró en registros negativos por primera vez en 1996, situándose en menos 80. A mediados de los años 2000 volvió a cifras positivas, llegando a un crecimiento de 86 personas en 2006. Pero en 2011 volvió a la senda del balance negativo, y desde entonces O Salnés ya nunca tuvo un saldo vegetativo favorable.

A pesar de todo, la comarca gana población, pasando de los 110.720 habitantes de 2024 a los 110.788 del año pasado, según los datos del IGE. Esto se debe a la población extranjera y a los arousanos «retornados», que permiten paliar la pérdida de población derivada de la escasez de nacimientos.

Por municipios

El saldo vegetativo es negativo en los doce municipios de O Salnés y Ullán. En concreto, las cifras de los ayuntamientos son las que siguen: O Grove, menos 74 vecinos; Sanxenxo, menos 72; Meaño, menos 35; Catoira, menos 22; Valga, menos 13; Pontecesures, menos siete; A Illa, menos 32; Vilagarcía, menos 204; Vilanova, menos 65; Cambados, menos 56; Ribadumia, menos 23; y Meis, menos 47.

En lo que atañe al registro de nacimientos, lideran la tabla Vilagarcía, con 206 alumbramientos durante el año pasado, Sanxenxo (98 nuevos bebés) y Cambados (72).

En O Grove nacieron 55 niños; en A Illa, 28; en Meis, 17; en Ribadumia, 29; en Meaño, 19; en Vilanova, 49; en Catoira, 15; en Pontecesures, 19; y en Valga, 35.

Por sexos, nacen más niñas que niños, y la proporción es especialmente elevada en Vilagarcía. En el conjunto de la comarca, el año pasado nacieron 291 niños, y 282 niños. Pero en Vilagarcía, la diferencia fue mayor, con 111 pequeñas y 95 varones. Sin salir de Vilagarcía, el IGE contabilizó igualmente el año pasado 127 matrimonios, una cifra similar a la de los últimos años.

En O Salnés, la crisis demográfica derivada de la caída en picado de nuevos nacimientos se tradujo sobre todo a nivel de infraestructuras educativas, con el cierre desde la doble recesión de varias escuelas rurales y la desaparición de líneas educativas en los colegios situados en los centros urbanos. La comarca nunca se recuperó completamente de la crisis económica y social que empezó en 2008, algunos de cuyos efectos han llegado a la actualidad.

Esta situación se está viendo aliviada por la presencia creciente de emigrantes retornados o migrantes que se asientan en O Salnés. A nivel demográfico, su presencia está mejorando los índices de natalidad y ha permitido que O Salnés se consolide por encima de los 110.700 habitantes.

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