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Fachada marítima

UPTA propone derribar los edificios del Puerto en O Ramal y «abrir Vilagarcía al mar»

Reclama la demolición de naves obsoletas para crear una zona pública y «mejorar la calidad de vida»

Eduardo Abad se posiciona al lado del Concello y carga contra la Autoridad Portuaria

Las naves que critica el presidente de UPTA, vistas desde la playa.

Las naves que critica el presidente de UPTA, vistas desde la playa. / UPTA

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Vilagarcía

El presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, el vilagarciano Eduardo Abad Sabarís, ha reclamado una profunda transformación del frente marítimo de Vilagarcía, con la demolición de los antiguos edificios de Carbonell y de las nuevas naves situadas en el puerto de O Ramal para convertir ese espacio en una gran zona pública abierta al mar.

Abad considera que la ciudad se encuentra ante «una oportunidad histórica» para consolidarse como un municipio moderno, sostenible y pensado para las personas, pero lamenta que uno de los enclaves con mayor potencial permanezca prácticamente sin actividad económica y continúe actuando como una barrera física entre el casco urbano y la ría.

La organización de autónomos defiende que la recuperación de este espacio permitiría crear nuevas zonas verdes, jardines, áreas de recreo y paseo, además de desarrollar actuaciones de carácter turístico capaces de incrementar el atractivo de Vilagarcía tanto para sus vecinos como para los visitantes.

Las naves de O Ramal.

Las naves de O Ramal. / UPTA

En este sentido, Eduardo Abad sostiene que la permanencia de los antiguos edificios de Carbonell y de las actuales naves proyecta una imagen «obsoleta» que, a su juicio, no responde a la Vilagarcía del siglo XXI. Según afirma, estas construcciones apenas generan actividad económica significativa ni contribuyen al desarrollo turístico del municipio, al tiempo que impiden aprovechar uno de los espacios más privilegiados del frente marítimo.

Desde UPTA consideran que mantener sin transformar este enclave supone renunciar a una importante oportunidad de crecimiento económico y de mejora de la calidad de vida. Por ello, defienden una fachada marítima «abierta, amable y plenamente integrada» en la ciudad.

Las naves que cuestiona Abad están pegadas a la playa.

Las naves que cuestiona Abad están pegadas a la playa. / UPTA

La organización también dirige sus críticas a la Autoridad Portuaria de Vilagarcía, a la que reclama un cambio de enfoque sobre su papel dentro del municipio. Para Abad, el puerto debe dejar de limitar su función a la actividad logística y al transporte de mercancías y asumir también una mayor implicación en la integración urbana y en el mantenimiento de los espacios públicos de su titularidad.

Como ejemplo de esa falta de implicación, el presidente de UPTA señala el estado de conservación del Parque del Centenario, un espacio dependiente de la Autoridad Portuaria que, según denuncia, presenta una imagen de abandono impropia de una ciudad como Vilagarcía. A su juicio, la falta de mantenimiento contrasta con el esfuerzo que está realizando el Concello para modernizar y embellecer distintos espacios urbanos, generando una sensación de dejadez en una de las zonas más visibles del litoral.

Las naves vistas desde la zona que está reformando el Concello.

Las naves vistas desde la zona que está reformando el Concello. / UPTA

Abad sostiene que, tras décadas sin una apuesta decidida por integrar el puerto en la vida de la ciudad, ha llegado el momento de que ambas realidades dejen de vivir «de espaldas». En su opinión, Puerto y municipio deben formar parte de un mismo proyecto de desarrollo, trabajando de manera coordinada con el resto de administraciones para impulsar actuaciones que mejoren la calidad urbana, refuercen la sostenibilidad y aumenten el atractivo turístico y económico de Vilagarcía.

Por ello, UPTA reitera su petición de que los antiguos edificios del puerto del Ramal sean demolidos y que los terrenos sean cedidos al Concello para desarrollar un proyecto de transformación urbana que priorice el interés general mediante la creación de nuevos espacios públicos de calidad. Paralelamente, reclama a la Autoridad Portuaria un compromiso firme con la conservación y dignificación de espacios como el Parque del Centenario.

Para el presidente de la organización de autónomos, abrir definitivamente Vilagarcía al mar va mucho más allá de una actuación urbanística. Se trata, concluye, de una apuesta por una ciudad «más moderna, más humana, más sostenible y con mayor atractivo turístico y económico», en la que el puerto deje de ser una barrera y pase a convertirse en un aliado del desarrollo local.

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