El mejillón está en peligro
El cangrejo patudo cambia de hábitos y arrasa la cría de las cuerdas en las bateas de las Rías Baixas
Se han detectado numerosos viveros afectados en las rías de Arousa, Vigo, Pontevedra y Muros
La amenaza del crustáceo se suma a los ataques causados por el voraz sargo
Opmega solicita un estudio científico para determinar las causas de su inusual proliferación y cambio de hábitos

Opmega

Como todos los años, decenas de miles de ejemplares de cangrejo patudo, «pateiro» o «patexo» se dejan ver por las rías gallegas y en el entorno de Cíes, Sálvora y Ons. Pero esta vez el ejército de depredadores es «mayor que nunca», según coinciden en señalar diferentes bateeiros gallegos, que llevan días quejándose de la mortandad de mejillón que están experimentando en sus viveros flotantes a causa de este crustáceo.
Y todo porque, además de un «exceso» de individuos, están detectando «un comportamiento inusual» de esta especie sin interés comercial, dado que «el patudo está arrasando las cuerdas de cría (mejilla), dejándolas completamente limpias», aseguran.
¿Qué significa esto? Pues que el cangrejo patudo, «patexo» o «pateiro» (Polybius henslowii), al igual que hace el sargo, que se comporta como una «piraña» con la semilla del molusco, amenaza directamente la fase inicial del cultivo, de tal modo que cada cuerda de cría devorada en la batea «supone una pérdida de producción futura y un nuevo perjuicio económico para unas explotaciones que ya arrastran importantes dificultades».
«Hay una cantidad nunca antes vista»
Así lo entiende la Organización de Productores de Mejillón de Galicia (Opmega), que es la entidad mayoritaria en el sector y que se suma a la preocupación generalizada del mismo denunciando lo que define como «auténtica plaga» de patudos.
«Hay una cantidad nunca antes vista», proclama la organización al referirse a esta nueva amenaza para la supervivencia del sector, seriamente afectado también por la depredación que ejercen las estrellas de mar y el sargo, el descenso de la salinidad del pasado invierno, un aumento de la temperatura del agua que altera los desoves y el ciclo de cultivo y pérdidas valoradas en cientos de miles de euros generadas por el «tren de borrascas» de principios de año.

Manuel Méndez
Motivos más que suficientes, aunque hay alguno más, para explicar la caída de producción experimentada en Galicia, igualmente afectada por los prolongados periodos de cierre derivados de la proliferación de biotoxinas marinas, que hace unas semanas incluso obligaron al cierre de absolutamente todos los polígonos bateeiros.
Ahora la amenaza se llama patudo, «pateiro» o «patuxo», como se prefiera. Un pequeño cangrejo habitual en las rías que, insisten los acuicultores, este año está mostrando un comportamiento nunca antes observado: alimentarse directamente de la mejilla adherida a las cuerdas de las bateas, lo cual, a la postre, impide la obtención de mejillón de tamaño comercial.
No recordamos nada igual, pues si bien el patudo siempre estuvo presente en nuestras rías, nunca lo habíamos visto alimentarse de la semilla del mejillón de esta manera
Según relatan en Opmega, este fenómeno se ha desatado con especial intensidad en la ría de Muros-Noia, aunque también se han registrado numerosos casos en las de Arousa, Pontevedra y Vigo.
Los bateeiros asociados a la entidad que preside Ricardo Herbón aseguran haberse encontrado cuerdas completamente vacías, con la mejilla consumida, una situación de la que el sector no tiene constancia en campañas anteriores.
Sacos de cangrejo verde dispuestos para su traslado a Francia junto con el mejillón, en el muelle de Vilanova. / M. Méndez
Ante esta situación, Opmega solicitado a la Consellería do Mar que active al Centro de Investigaciones Marinas (CIMA) parta que de forma urgente proceda a realizar un estudio científico específicamente centrado en el patudo, tratando así de determinar las causas de su proliferación y del aparente cambio de comportamiento del crustáceo.
«No recordamos nada igual, pues si bien el patudo siempre estuvo presente en nuestras rías, nunca lo habíamos visto alimentarse de la semilla del mejillón de esta manera», explica Ricardo Herbón.
La organización de productores ya ha remitido documentación al organismo investigador asentado en Corón (Vilanova) y dependiente de la Consellería do Mar, además de abrir otras líneas de trabajo para analizar el alcance del problema y estudiar posibles medidas que permitan proteger las bateas.
Las descargas de mejillón se intensifican en las rías de Arousa y Vigo tras la apertura de 28 polígonos que estaban afectados por el episodio tóxico primaveral. / M. Méndez
De momento, a la espera de datos concluyentes con soporte científico, la hipótesis que barajan los bateeiros para explicar el comportamiento del cangrejo guarda relación con el cambio climático, cuyos efectos sobre los ecosistemas marinos podrían estar alterando el comportamiento de diversas especies y que, como se explicó en otras ocasiones, están modificando el ciclo de cultivo del mejillón.
Ante este nuevo golpe para un sector tan castigado en los últimos años como el mejillonero, como así demuestra la pérdida de producción experimentada, en Opmega remarcan que irrupción de esta nueva amenaza llega en uno de los momentos más delicados para la mitilicultura gallega.
No hay que olvidar que el año pasado se cerró con una de las peores producciones de las últimas décadas, al despacharse únicamente 177.638 toneladas de mejillón. Es decir, «el volumen más bajo de la serie histórica y el tercer descenso anual consecutivo, muy lejos de las cerca de 300.000 toneladas alcanzadas en 2006».

Así es el pequeño pero voraz cangrejo. / FdV
De ahí que Ricardo Herbón no dude en declarar que «el sector mejillonero no puede seguir absorbiendo golpe tras golpe», lo cual lo lleva a considerar prioritario conocer qué está provocando esta proliferación del cangrejo y por qué ese comportamiento «inédito» que lo lleva a alimentarse directamente de la semilla del mejillón.
En las próximas semanas, como ya hizo cuando el agua dulce acumulada en las rías durante el pasado invierno provocó la mortandad de mejillón en los primeros metros de las cuerdas de algunos polígonos, sobre todo de los situados cerca de la desembocadura de los ríos más caudalosos, continuará recopilando información sobre la evolución del cangrejo patudo.
Una línea de trabajo que se traduce en una oferta de colaboración directa a la Consellería do Mar y el CIMA para intentar encontrar soluciones que permitan minimizar el impacto sobre el que es uno de los sectores estratégicos de la economía marinera gallega.

Manuel Méndez
Cabe apuntar que la proliferación de cangrejo patudo, «patexo» o «pateiro» es notable a pesar de que hace dos años la Consellería do Mar aunaba los planes de explotación de esta especie y del popular conguito (Liocarcinus corrugatus), un crustáceo semejante a la nécora, pero más pequeño, de color rojo y con puntos morados, también conocido como cangrejo de arrugas.
Lo mismo hacía con el patulate (Liocarcinus depurator), a veces llamado cangrejo de puerto o cangrejo nadador arenoso; especie propia del Mar del Norte, el océano Atlántico, el Mediterráneo y el Mar Negro.
Lo que pretendía la Xunta entonces era regular su captura con fines no comerciales, para ser usados como cebo vivo en la pesca con artes de anzuelo.
De ahí que los destinatarios en este tipo de explotación fueran los armadores o tripulantes de embarcaciones con artes de línea o cordel, palangrillo y/o palangre de fondo.
Hasta entonces se regulaba esta actividad en distintos puertos, sin existir un plan único para toda la flota como el presentado por la Consellería do Mar, «en aras de una mejor gestión».

Un patexo o pateiro. / FdV
Una vez analizados los informes técnicos, el departamento que por aquel entonces dirigía Alfonso Villares estableció esa nueva ordenación dejando claro que «únicamente participarán las embarcaciones que tengan autorizado faenar con artes de línea o cordel o palangrillo en su permiso de explotación y palangre de fondo en su licencia de pesca marítima o en su permiso de explotación».
También podían hacerlo «las embarcaciones que tengan autorizado un cambio temporal para alguna de las mencionadas modalidades de aparejos o artes, siempre y cuando soliciten expresamente su inclusión al presente plan».
Para la captura deberían emplear bien la nasa de nécora y camarón o la nasa para pulpo, con un máximo de 30 por embarcación y permitiéndose que queden caladas del día anterior, incluyendo el fin de semana.
Suscríbete para seguir leyendo
- El miedo regresa a O Terrón tras otro incidente violento con el mismo protagonista
- El dueño del antiguo asilo de Cambados accede a dar una finca al Concello para una residencia
- Miles de aficionados arropan a España en Vilagarcía
- El Carmen de A Illa trastoca su llegada a puerto por la marea baja
- Vilagarcía baila al ritmo de un Atlantic Fest histórico
- La DO Rías Baixas coloca 23 vinos entre los 100 mejores de España
- O Piñeiriño verá el Mundial en una pantalla mínima
- Meaño explota con éxito la fórmula del vino en familia


