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La Guardia Civil de Tráfico advierte del mal estado de las carreteras por la lluvia y pide extremar la precaución al volante

Los agentes recomiendan adecuar la velocidad a las condiciones de la calzada y revisar los neumáticos

Las recomendaciones salen a relucir ante las copiosas lluvias de esta jornada y tras un accidente ocurrido en Catoira

Un agente y un operario del servicio de mantenimiento de carreteras tras un accidente ocurrido en Catoira.

Un agente y un operario del servicio de mantenimiento de carreteras tras un accidente ocurrido en Catoira. / M. Méndez

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Manuel Méndez

Manuel Méndez

Arousa

Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) y Protección Civil hacen un llamamiento a la prudencia y la precaución en las carreteras, donde el riesgo de accidente se multiplica con el regreso de las lluvias, que por momentos están resultando copiosas e incluso llegan acompañadas de granizo.

Tanto los agentes de la Guardia Civil como los voluntarios de Protección Civil y servicios como el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) de Padrón inciden en que «el peligro es mucho mayor cuando llegan las lluvias después de tantos días y semanas sin precipitaciones».

Y es que sobre la plataforma de rodadura están acumuladas grandes cantidades de grasa, aceites y otros residuos que salen a la superficie con el agua de lluvia y hacen que el firme esté resbaladizo.

Una colisión entre dos furgonetas causa en herido en Catoira

Manuel Méndez

Agentes y miembros de Emergencias hacen estas apreciaciones, de sobra conocidas, al hilo de un accidente ocurrido en el conocido como Alto de Cordeiro, un complicado tramo de carretera con tres carriles de circulación (dos de subida) situado a caballo entre los Ayuntamientos de Catoira y Valga.

Y no fue el único suceso del día, ya que también la Policía Local de Vilagarcía da cuenta de diferentes percances relacionados con la lluvia.

En el caso del Alto de Cordeiro dos vehículos protagonizaron una aparatosa colisión tras la que fue preciso excarcelar al conductor de uno de ellos, que resultó herido de consideración y fue evacuado al Hospital do Salnés, tal y como adelantó FARO DE VIGO en su edición digital minutos después de que se produjera el suceso, a eso de las ocho de la mañana.

Advertencias de la DGT en caso de lluvia.

Advertencias de la DGT en caso de lluvia. / FdV

Los agentes de Tráfico y voluntarios de Protección Civil Catoira allí desplazados insistían, en el propio lugar del suceso y viendo el estado en el que había quedado uno de los vehículos siniestrados, en que «es necesario extremar las precauciones, reducir la velocidad y, sobre todo, revisar los neumáticos».

Para añadir que «hay que adaptar la velocidad a las condiciones de la vía y extremar la precaución en tramos de monte, en los que también pueden acumularse hojas sobre la calzada».

Como sucede en el sinuoso y sombrío tramo del Alto de Cordeiro, donde la carretera PO-548, que une Pontecesures con Vilagarcía, ya se cobró numerosas víctimas, algunas de ellas, mortales.

Abundando en todo ello, la DGT repite una y otra vez que «aumentar la distancia de seguridad, reducir la velocidad y encender el alumbrado de cruce para ser más visible» es fundamental en condiciones de lluvia.

Distancia de seguridad

Respecto a lo primero, matiza que «con el suelo deslizante por la lluvia es muy recomendable aumentar considerablemente la distancia de seguridad respecto al coche que nos precede, sobre todo de cara a evitar que, en una frenada imprevista, impactemos contra el mismo, al alargarse la frenada por el estado del piso».

Tanto es así que «la diferencia entre frenar en asfalto seco a 90 km/h y hacerlo con el piso mojado es de 32 metros más, de ahí que sea imprescindible que aumentemos la distancia de seguridad», repite la DGT.

Estado en el que quedó el vehículo siniestrado en Catoira.

Estado en el que quedó el vehículo siniestrado en Catoira. / M. Méndez

Para añadir que con el asfalto mojado la adherencia disminuye, por lo que es vital tener los neumáticos en buenas condiciones, siendo la profundidad mínima del dibujo de un neumático de «1,6 milímetros, siendo recomendable no dejar que se desgasten tanto y aplicar la presión adecuada recomendada por el fabricante para evitar desgastes asimétricos, mayor gasto de combustible y que aumenten las posibilidades de hacer aquaplaning».

Una situación que la DGT define como «un fenómeno indeseable que aparece cuando el neumático no es capaz de desalojar el agua de la carretera por falta de dibujo, baja presión, velocidad inadecuada o por culpa de una zona de agua encharcada», de tal modo que «las ruedas flotan y se puede llegar a perder el control del vehículo».

El accidente del Alto de Cordeiro.

El accidente del Alto de Cordeiro. / M. Méndez

Si esto sucede «hay que sujetar el volante con firmeza, no frenar a fondo y corregir la trayectoria suavemente cuando se recupere el agarre», explican en Tráfico.

Donde también recuerdan, aunque no debería ser necesario hacerlo, puesto que es una cuestión de sentido común y lógica, «con el asfalto mojado la frenada se alarga, la estabilidad del coche queda comprometida y es mucho más fácil tener un accidente».

En definitiva, que tras los cielos despejados y el calor extremo de días pasados, las lluvias actuales constituyen un problema que los conductores deben afrontar aplicando el sentido común en la conducción y manteniendo sus vehículos en perfectas condiciones de rodaje y seguridad.

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