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Primeros días del verano

O Salnés supera la ola de calor sin graves incidencias sanitarias a pesar de las noches tropicales

La elevada humedad ha intensificado la sensación térmica en Arousa, con temperaturas por encima de los 33 grados en Meaño y Meis

Bañistas en una playa de A Illa.

Bañistas en una playa de A Illa. / INAKI ABELLA DIEGUEZ

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Arousa

O Salnés deja atrás la primera ola de calor del verano sin grandes incidencias a nivel de salud, según apuntaron a este periódico fuentes sanitarias. La comarca soportó durante los cuatro últimos días temperaturas máximas por encima de los 30 grados centígrados y varias «noches tropicales», que son aquellas en las que la temperatura se mantiene por encima de los 20 grados.

Las urgencias sanitarias más frecuentes durante las olas de calor incluyen el agotamiento por calor, la deshidratación y el golpe de calor. Asimismo, se incrementan los casos de calambres musculares y síncopes, además de agravarse las patologías previas (como problemas cardiovasculares o respiratorios) en personas mayores y pacientes crónicos.

Pero si los días muy calurosos pueden suponer un peligro para la salud, todavía lo son más las noches tropicales porque impiden la recuperación fisiológica. Sin un descanso adecuado, el cuerpo no puede disipar el estrés térmico acumulado, lo que somete al sistema cardiovascular a un esfuerzo continuo.

Las noches tropicales son negativas para la salud porque dificultan el descanso fisiológico

Y este escenario se ha producido en O Salnés durante los últimos días. Los datos estadísticos recopilados por Meteogalicia en sus estaciones indican que en la de Torrequintáns (Meis) se produjo una «noche tropical» el día 22 (la madrugada del domingo al lunes) al no bajar el termómetro en ningún momento de los 20 grados.

Hay otras estaciones meteorológicas de la comarca donde no se puede hablar de noches tropicales propiamente dichas, puesto que a medida que avanzaba la madrugada las temperaturas mínimas cayeron hasta los 19 o 18 grados, pero sí que estuvieron por encima de los 20 grados varias horas, y rozando siempre este peligroso umbral.

En la estación vilanovesa de Corón, por ejemplo, no hubo ninguna noche en esta ola de calor con temperaturas mínimas por encima de los 20 grados en todo momento, pero los termómetros sí superaron ese umbral en las primeras horas de cuatro madrugadas consecutivas.

Esto parece indicar que gran parte de la población de la comarca ha sufrido en efecto durante los últimos días el efecto parcial de las temidas noches tropicales.

Las temperaturas más elevadas de la comarca se dieron en Meaño y Meis

En lo que respecta a las temperaturas máximas, la más elevada se registró estos días en Simes (Meaño), con 34,07 grados, mientras que en Torrequintáns (Meis) fue de 33,46 y en Barrantes, de 32,8. Las cifras son algo más bajas cerca de la costa, donde la brisa marina ayudó un poco a aliviar las máximas: en Sanxenxo el termómetro escaló hasta los 31,16 grados, y en Corón hasta los 30,6.

En todo caso, la sensación térmica fue de que hizo mucho más calor debido a la elevada humedad de estas jornadas. Y a pesar de todo no hubo que lamentar un número elevado de urgencias médicas relacionadas directamente con el calor. En episodios similares sí se habían dado más casos de mareos, síncopes (sobre todo a primera hora de la tarde, después de comer) o bajadas bruscas de tensión.

Problemas de abastecimiento de agua

Por otra parte, otra consecuencia directa de la ola de calor en la comarca ha sido el incremento del consumo de agua, que ha llevado a algunos ayuntamientos a solicitar a los vecinos moderación. En el Ayuntamiento de Meis ya se produjeron los primeros problemas, de ahí que la alcaldesa, Marta Giráldez firmase el pasado día 15 un bando solicitando a los vecinos «hacer un uso responsable del agua e incluso moderar los consumos». «Detectamos que el depósito que tenemos en San Tomé solo se llenaba a la mitad de noche, cuando debería llenarse al 90 por ciento, y eso nos dio que pensar que se estaba produciendo un exceso de consumo por el llenado de piscinas, por lo que sacamos el bando», apunta la regidora.

En O Salnés hay más de 2.500 piscinas al aire libre, y la gran mayoría se llenan con la llegada de los primeros días de calor intenso en junio. En muchos casos, los propietarios emplean para ello el agua de la red pública y eso, en situaciones de sequía o mucha demanda de agua, puede provocar problemas de suministro.

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